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domingo, 20 de mayo de 2018

[Fanzine] Más allá del tú: El patriarcado en el anarquismo


Los movimientos revolucionarios del mundo han tenido muchas prioridades distintas, pero el trabajo de género casi siempre ha quedado relegado a un segundo plano. ¿Cómo se explica sino que el mundo siga sostenido sobre una lógica patriarcal que en vez de debilitarse va cambiando de forma? La historia en la que se apoya el anarquismo nace en el seno de un contexto de patriarcado avanzado, y en el caso que nos ocupa, se desarrolla dentro de Estados muy fuertes que forman parte de nuestra mentalidad y cultura.

Movimientos de mujeres, feministas y transfeministas de todo el mundo, dentro de un gran abanico de colores, están intentando desmantelar la estructura de diversas maneras, que pueden o no estar ligadas a una base anarquista, pero que aportan lecciones muy valiosas. Dentro de algunos sectores anarquistas poco se está haciendo para priorizar la destrucción del sistema patriarcal.

Este fanzine va especialmente dedicado a compañeros anarquistas (o que comparten ideas comunes de libertad) sobre todo a aquellos cis heterosexuales, según la experiencia de su autora, porque desde su posición de poder, la destrucción del patriarcado no demuestra ser una prioridad para ellos, siendo casi imposible llevar a cabo ese anarquismo del que se habla.

El fanzine pretende hablar de esta realidad, de los cuidados, de los juicios que emitimos desde todos los movimientos, de la falta de autocrítica, de la masculinidad y de los cambios de mentalidad para poder sustentar esta lucha que es supuestamente común para todos los géneros.

Se basa sobre todo en las experiencias vividas dentro del ámbito transfeminista y anarquista, y de los grises que lo acompañan y lo forman, en la ciudad de Madrid, Barcelona, Brighton y Ámsterdam, desde un óptica enraizada en la lucha de la liberación de las mujeres del Kurdistán bajo el paradigma de la jineoloji.


Puedes descargar el fanzine aquí


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martes, 27 de febrero de 2018

Feminismo y Anarquismo

Desde siempre la conflictividad humana tiene mucho que ver con el derecho natural en contraposición con los derechos artificiales.Si los colectivos humanos establecen sus reglas de manera libre y responsable, la humanidad, debe desestimar por inoperante, cualquier norma o ley establecida fuera de cualquier colectividad creada por iniciativa propia.

Las luchas de poder, únicamente se basan en las diferencias humanas construidas como estructuras piramidales, en donde establecida una cúpula, se genera una estratificación encadenada de seres que someten y seres sometidos.

En la base de cualquier estructura piramidal se encuentra el egoísmo humano que pretende obtener privilegios y mejores condiciones de vida a costa de otr@s que se los pueden facilitar.Abuso, opresión, represión y sobre todo construcción de un inconsciente que acepta este planteamiento, es la causa más remota del caos humano en la actualidad y a lo largo de la historia.Si todas las energías humanas se hubiesen encaminado a la búsqueda de la felicidad, resultaría obvio que estaríamos viviendo una realidad muy diferente.

Tal vez, lo que todavía no hemos logrado comprender es que la igualdad es una cosa y la diversidad otra, y por ello, las identificamos para generar confusión.

Nada en la naturaleza es idéntico pero evidentemente, sí es diverso y dentro de esa naturaleza estamos los seres vivos y los seres pensantes y por lo tanto, sometid@s a las mismas leyes naturales, nos guste o no.

El afán humano de la originalidad y la diferencia, convierte una dinámica de avance en una dinámica de lucha.

La búsqueda de la identidad se ha identificado con la demostración de que de alguna manera, soy un ser extraordinario, diferente, por encima del resto de la especie.

Verdaderamente, visto así, es de la mayor simpleza y supone un enorme desconocimiento de nuestra realidad natural, pero en el campo de la fantasía puede comprenderse como un buen mecanismo de defensa frente a nuestra mediocridad; porque mediocridad es diferente de diversidad y cuando no se reconoce la diversidad se cae en la falacia de la compensación de la mediocridad por el poder para demostrarnos a nosotr@s mism@s nuestra individualidad, nuestra identidad y sobre todo nuestra “inmortalidad”. Por ello, nuestra civilización es más un campo de batalla que una pacífica y agradable convivencia.

Como ejemplo de lo dicho, vamos a coger como punto de referencia el colectivo femenino como un elemento fundamental de las ansias de poder original y el deseo insatisfecho de ser por encima de las demás.

Parece que es esta la primera división en la escalada del poder, la más antigua y por ello la fundamental para comprender a los colectivos dominantes y dominados.

Esa primera diversidad humana, por razón de sexo, al no ser ni comprendida ni aceptada configura y establece la más elemental forma de estructura piramidal en la cual se van a asentar todas las de más.

Si tenemos en cuenta, que la fuerza bruta, era en el principio un valor importante porque se confrontaba con la fuerza animal, podemos comprender que el colectivo masculino quisiese destacar este elemento diferenciador como una cualidad de superioridad, cuando en realidad suponía una similitud con la especie irracional, pero que en aquellos momentos suponía una buena defensa para la supervivencia, porque el punto de referencia no era la humanidad racional y pensante, sino la irracional de fuerza elemental.

Si lo más difícil de combatir era precisamente esta fuerza, la confrontación de los hombres con ella, les debió hacer creer que, por ello, eran superiores a la otra parte del colectivo humano que perpetuaba la especie y recolectaba frutos para la subsistencia cotidiana.

Tal vez, esa no implicación en la confrontación de fuerzas, hizo que las mujeres tuviesen miedo de ella, al tiempo que la rechazaban y detestaban al tiempo que las protegía.

Era la dicotomía entre el mundo animal y el mundo racional; la misma que se ha venido manifestando a lo largo de los tiempos ya que la capacidad de raciociocinio seguía un proceso mucho más lento que el primariamente físico que se engrandecía con el ejercicio diario para defenderse de los peligros inmediatos.

Los otros, innumerables peligros que generaba la naturaleza no eran básicamente considerados como retos, porque sus características naturales diferían de las similitudes entre seres vivos de mayor inteligencia, y por ello, las otras causas naturales fueron consideradas telúricas y generaron los dioses y las religiones para poder explicarlas.

En nuestra realidad actual, seguimos recibiendo esta herencia que se ha constituido como fundamental dentro de la experiencia humana y que, nos guste o no, ha generado las bases de las estructuras de poder, ya que esta dicotomía colectivo masculino-colectivo femenino, no está resuelta.

Para la gente anarquista esto resulta más evidente que para otras formas de pensamiento, pero, no obstante, la base de equilibrio que debe generar una sociedad no piramidal no se ejercita con la debida claridad, por ello existimos las anarcofeministas.

Cuando el colectivo masculino vea claro, que la fuerza bruta no es imperativa de superioridad sino de infrahumanidad, posiblemente nos encontremos en el punto de salida.

Hoy por hoy, esa elemental obviedad no parece estar tan clara, porque sigue manteniéndose con excesiva fuerza y, pensamos que supone una torpeza en el proceso de evolución de la humanidad.

Sí razón y no fuerza generan la base de nuestra racionalidad, la diversidad sería aceptada como un hecho indiscutible y por lo tanto, discutir sobre igualdad humana, no tendría sentido.

Pero, lamentablemente lo tiene, y por eso las mujeres anarquistas debemos insistir con más fuerza sobre la necesidad de que el colectivo masculino anarquista, desestime la fuerza como elemento de poder y genere racionalidad como forma de progreso y evolución.

Es indudable que las concepciones más simples a veces resultan las más difíciles de comprender porque, posiblemente, subyace con excesiva fuerza ese deseo ancestral de originalidad y superioridad que compensa la aceptación de nuestra igualdad como especie humana pensante y evolucionable.

Si el individualismo cede y se incrementa el colectivismo, es evidente que esos deseos de identidad y originalidad se compensarían en la consecución de un objetivo común de libertad y felicidad, por que, tal vez todo nos quede poco claro, pero lo que sí es del todo clarividente es el sentimiento de infelicidad que nos asola, por lo que cualquier alternativa que nos evite soledad y dolor, siempre será mejor que lo que tenemos.


Josefa Martín Luengo
Mujeres por la anarquía - Escuela Libre Paideia


Más artículos del colectivo 'Mujeres por la Anarquía en: http://www.paideiaescuelalibre.org/tag/Mujeres%20para%20la%20Anarqu%C3%ADa

domingo, 18 de febrero de 2018

Charla informativa de cara a la Huelga Feminista del 8 de marzo

El próximo día 4 de marzo  a partir de las 19:00h en el local del Ateneo tendrá lugar una charla informativa con las preguntas frecuentes y dudas que puedan surgir de cara a la huelga general feminista del próximo 8 de marzo

Organizada por Mujeres Libres de Extremadura











info. extraída de nosotras.cnt. De interés para poder solventar dudas sobre el derecho a Huelga


  1. ¿Debo avisar a la empresa si voy a hacer huelga?
    No, en ningún caso. La pregunta de la empresa sobre si vas a hacer huelga no tiene que ser respondida. En determinados supuestos la pregunta puede ser vulneradora del derecho de huelga, para lo cual habrá que estar al caso concreto (supuestos en que se pueda entender que el hecho de preguntar supone una coacción, que interfiera en la voluntad de hacer huelga, etc.). Pero tú nunca estás obligada a responder.
     
  2. ¿Puede la empresa tomar represalias por el ejercicio del derecho de huelga?
    No. Cualquier represalia supondría la nulidad de la sanción o despido, al tratarse del ejercicio de un derecho fundamental. Además, supone la imposición de sanciones administrativas y, en determinados casos, penales.
     
  3. ¿Qué pasa si la empresa incumple la ley y toma represalias?
    Como en todos los ámbitos laborales, que la empresa tenga prohibida la realización de represalias no significa que no las tome. Si toma represalias, especialmente en caso de despido, debes acudir al sindicato. El despido será nulo, pero para acreditarlo habrá que probar la motivación del mismo en el ejercicio del derecho de huelga, es decir, que has sido despedida por haber ido a la huelga. La empresa intentará utilizar una causa diferente como pantalla.
     
  4. Si me despiden o sancionan, ¿qué debo hacer?
    NO FIRMAR NADA. Firmar un finiquito implica renuncia a acciones. Acude inmediatamente al sindicato porque los plazos son breves.
     
  5. ¿Puede la empresa sustituirme en mis funciones?
    No. Son ilegales tanto el esquirolaje externo (emplear trabajadoras externas al centro), interno (suplir a las huelguistas mediante cambio de funciones o de puesto de trabajo de otras trabajadoras) y tecnológico (relevo por medios automáticos).
     
  6. ¿Qué consecuencias tiene el ejercicio del derecho de huelga en la cotización a la Seguridad Social y en mi retribución salarial?
    Durante la huelga no se cotiza a la Seguridad Social y el contrato queda en suspenso, por lo que se te descontarán de las retribuciones el día de huelga y la parte proporcional de las gratificaciones extraordinarias. No se descuenta la parte proporcional de vacaciones, ni festivos, ni descanso semanal ni plus de asistencia y puntualidad (este último puede ser modulado en los convenios colectivos).
     
  7. ¿Debo cumplir los servicios mínimos?
    Sí. Debes ser escrupulosa en el cumplimiento de servicios mínimos si eres una de las designadas por la empresa para ellos. Es la empresa la que te informará de tal afectación y del desarrollo de tales servicios.
     
  8. ¿Puedo hacer huelga en período de prueba?
    Sí. Durante el período de prueba tienes los mismos derechos laborales salvo el libre desistimiento. Pero tal desistimiento libre tiene límites y no puede vulnerar derechos fundamentales, de modo que el desistimiento motivado por el ejercicio del derecho de huelga es nulo y la empresa tendría que readmitirte. Ver preguntas 3 y 4.
     
  9. ¿Tengo derecho a la huelga si soy autónoma o económicamente dependiente?
    No. La huelga se convoca para las trabajadoras asalariadas. Eso no significa que no puedas parar, ya que como autónoma tienes esa libertad, pero la relación con las clientas y sus consecuencias no se ve protegida por el derecho de huelga. Tendrás que analizar tu situación y tu contrato.
    Es cierto que existe debate sobre esta cuestión desde el año 2007, especialmente en relación a autónomas económicamente dependientes, pero, sin desconocer ese debate, en principio, la respuesta es negativa.
     
  10. ¿Tengo derecho a la huelga si soy falsa autónoma?
    Sí y no.
    Sí, porque tu situación como trabajadora viene determinada por la subordinación realmente existente y no por un contrato realizado en fraude de ley.
    No, porque en tanto ese contrato no se impugne, eres autónoma a todos los efectos, por lo que estarías en la situación de la pregunta anterior, con la particularidad de que la falsedad de esta situación impide la libertad de decidir cuando se presta el servicio propio de la trabajadora autónoma (sin perjuicio de los matices que se puedan introducir en los contratos al respecto), ya que en tu caso tal libertad no existe en la práctica.
    Si eres falsa autónoma, y decides hacer huelga y la empresa toma represalias, tendrás que demostrar en un juicio, previamente, que realmente eres una falsa autónoma.
     
  11. ¿Tengo derecho a la huelga si soy socia trabajadora de una cooperativa de trabajo asociado?
    No, porque España incumple los Convenios de la OIT.
     
  12. ¿Tengo derecho a la huelga si soy empleada del hogar?
    Sí, porque lo dice la OIT. Sí, porque se vulnerarían tus derechos fundamentales. Sí, porque el Real Decreto que regula la relación laboral de carácter especial en su artículo 7 dice: “El trabajador tendrá los derechos y deberes laborales establecidos en el presente real decreto y en los artículos 4 y 5 del Estatuto de los Trabajadores. Y el artículo 4.1 ET dice: 1. Los trabajadores tienen como derechos básicos, con el contenido y alcance que para cada uno de los mismos disponga su específica normativa, los de: … e) Huelga”.
     
  13. ¿Estoy protegida frente a represalias si soy empleada del hogar en la misma medida que el resto de las trabajadoras?
    SÍ Y NO. SÍ SEGÚN LA LEY. NO SEGÚN LA INTERPRETACIÓN QUE HACEN DE LA LEY LOS JUECES/AS.
    Así, hay sentencias que reconocen que la nulidad del despido de la trabajadora del hogar supone la readmisión con salarios de tramitación: Sentencia núm. 178/2008 de 16 abril (Juzgado 31 de Madrid).
    Pero otras sentencias idearon una solución para no obligar a las empleadoras a readmitir a una mujer que no es de su confianza y que despidió, por ejemplo, por estar embarazada: transformar las consecuencias del despido nulo en improcedente con salarios de tramitación, la mayoría sin reconocimiento de indemnización adicional por vulneración de derechos fundamentales: Sentencia núm. 493/2010 de 7 septiembre (STSJ Burgos), entre otras muchas.
    Debe tenerse en cuenta que la doctrina mayoritaria es la segunda y, además, la de mayor incidencia por haber sido dictada por Tribunales Superiores de Justicia y no por un juzgado de primera instancia. Aunque esto pueda cambiar siendo posible llegar hasta el Tribunal Constitucional y Estrasburgo, a día de hoy esta es la realidad, por lo que no se puede dejar de advertir.
    En fin, tienes derecho pero no protección real, porque España no firmó el Convenio 189 de la OIT, porque para España no eres una trabajadora y aunque reconoce tu derecho a la huelga no regula tu derecho a ejercerlo, porque incluso reconocido el derecho a la huelga el ordenamiento jurídico no te protege frente a un despido, porque España no contempla tus servicios de cuidado como los servicios esenciales para la comunidad que realmente son, porque los sindicatos de concertación siguen pensando que tu situación no es lo suficientemente discriminatoria para convocar una huelga general que sea el primer paso para cambiarla ya que no tienes delegadas unitarias y, por ello, no aportas subvenciones a los sindicatos del modelo representativo.


martes, 23 de enero de 2018

Citas Feministas Em-poder.ARTE



El próximo 2 de Febrero comenzaremos en el Bar Underground el ciclo de Citas Feministas Em-poder.ARTE, un espacio para dar voz a las mujeres artistas de nuestra comarca.


Organiza: Mujeres Libres de Extremadura


Lugar: Bar Underground (Plasencia)


jueves, 28 de diciembre de 2017

CHARLA - DEBATE: HISTORIA DE LA FEDERACIÓN DE ''MUJERES LIBRES''

En el 80 aniversario de la fundación de la Federación de Agrupaciones de Mujeres Libres, queremos recordar su historia y hacer un homenaje a las mujeres de las que nos sentimos herederas. Fue el primer movimiento feminista radical de base popular en nuestro país, precursoras de muchas de las reivindicaciones que aún mantenemos hoy.

La charla está organizada por Mujeres Libres de Extremadura

Lugar: Local del Ateneo (Plaza €spaña s/n)
Fecha/hora: Miércoles 3 de enero - 19:00h


martes, 7 de marzo de 2017

Convocatorias para el 8 de marzo en Extremadura

Actividades en Extremadura de las compañeras Feministas que desde diferentes colectivos participan en la Red Feminista de Extremadura.



Vigilia FeministaFecha y hora: 8 de Marzo 00:00 hsLugar: Plaza San Juan Junto Estatua  Leoncia Gómez
Convoca: Red Feminista de Extremadura
Descripción: Lectura de manifiesto de la Red Feminista de Extremadura, poemas y minibiografía en recuerdo y homenaje a Leoncia Gómez.
Concentración Plaza san Juan 18:30 hs
Manifestación hasta la Plaza Mayor 19:00 hs
Lectura de Manifiesto 19:30 hs
Los ojos de Hypatia, coreografía a cargo del Aula de Danza de la Uex
Lugar: Cáceres
Convoca: Plataforma de mujeres por la Igualdad
Llamamiento al paro internacional de mujeres
Fecha y hora:  8 de Marzo 12:00 hs
Lugar: Plaza mayor de Plasencia.Convoca: Mujeres Libres de ExtremaduraDescripción: Iremos vestidas de negro
Se leerá un manifiesto y se homenajeará a las mujeres en huelga de hambre de Sol. Haremos una performance “Monólogos de la vagina” y tendremos micro abierto.Después tendremos comida sorora en el parque de la Isla (tráete tu bocadillo)
Actividades en TalaveruelaFecha y hora: 8 de Marzo 12:00 hs
Lugar:Talaveruela 
Descripción: Previo buzoneo de dípticos informativos por el pueblo. 
Paramos a las 12 y se ponen dos canciones “Ella”, de Bebe, y “A la Luz de la risa de las mujeres”, Rosa Zaragoza. Por megafonía además de lanzar preguntas al aire.Comida de socas de la Asociación de mujeres.A las 16:30, durante el taller de bordado de toldo para la plaza, café y lecturas feministas para compartir
Compartiendo igualdad en el mundo rural.Fecha y hora:  8 de Marzo, 18:00 hsLugar: Casa de la cultura, Casas del Castañar.Organiza: Mujeres de tierra sana
Oficina de Igualdad de Mancomunidad de Municipios del Valle del Jerte se unen al Paro Internacional de Mujeres.El 8 de marzo cierran sus puertas.Desde este oficina invitan a todas las Oficinas de Igualdad y a todas las Mujeres en general a reflexionar y adherirse de la manera que cada una mejor considere a este histórico Paro Internacional de Mujeres, con el lema: “Si nuestros trabajos no valen, produzcan sin nosotras”8 de marzo.
Sentada Protesta, Paro Internacional de MujeresFecha. 8 de marzoLugar. Plaza de España,  Navalmoral de la Mata, Cáceres.
Convocan.
Manifestación Paro internacional de MujeresFecha. 8 de marzo.Lugar. Badajoz, Salida desde Delegación del GobiernoConvocan. Colectivos feministas BadajozDescripción. Se harán varias paradas para leer Manifiesto y performances.
Proyección y debate del documental “Vindicación”Fecha y hora. 8 de marzo 16:00 – 18:00Lugar: Casa de la Cultura. Esparragosa de Lares, Badajoz.Organiza: Oficina de Igualdad y Violencia de Género de Mancomunidad La Siberia.
Charla-Coloquio “Corresponsabilidad y Conciliación”
Fecha. 8 de marzo.
Lugar. Salón de Cultura, Castilblanco, Badajoz.Organiza. Oficina de Igualdad y Violencia de Género de Mancomunidad La Siberia. 

lunes, 13 de abril de 2015

Breve relato por la igualdad - Teresa Claramunt


¡Igualdad! ¿Cuándo serás tú la única reina que rija los destinos del hombre? Así iba yo pensando una tarde en que con paso lento me dirigía a las afueras de la ciudad, para hacer acopio de oxígeno, una de las pocas cosas que sin dinero y con sólo andar medio kilómetro podía procurarme.


Aquella exclamación salíame del fondo del corazón al fijarme en la irritante desigualdad que por doquier nos azota como un látigo en manos de Mayans o un cabo Botas, pero la clase obrera tiene la epidermis de grueso cuero y no le hacen mella esas terribles bofetadas con que el hijo del holgazán bate los andrajos del productor.


Así pensando llegué a las primeras huertas de los alrededores de la ciudad, apoyéme en la verja, signo del acaparamiento, y púseme a contemplar aquel sembrado en que se notaba la mano de un inteligente trabajador con cerebro de artista. Al otro lado del huerto había un campesino colocando unos palillos a unas plantas para que éstas se mantuviesen altas, al erguirse pude ver un semblante simpático, un joven rebosando vida. Al notar él mi presencia preguntóme:


¿quiere usted algo de aquí, vendemos hortalizas y flores?


—No, joven no lo necesito en este momento, si estoy aquí es porque me enamora ver esta huerta y jardín, a la vez que tan hermosamente cultivado, ¿tú solo cultivas ese terreno?


—Sí señora, mi esposa vende en la Rambla de las Flores, y yo vendo al por mayor las hortalizas.


—¿Eres el dueño de esta tierra?


—No señora, si yo fuera el dueño...


—Pues debías serlo, tú haces de ese campo un vergel, sin ti no produciría nada esa tierra, y por tanto no tendría valor alguno, tuya es pues.


—Sí, pero no la compré.


—¡Comprar! ¿Y quién puede vender la tierra?


—Tú puedes vender ese fruto que da esa tierra, porque tú la sembraste y cultivaste, pero ¿quién creó la tierra?, ¿quién puede decir este campo es mi obra? El hombre cuando vino al mundo encontró la tierra hecha, el primero que se la apropió para sí y no la cultivó con sus manos fue el primer ladrón, sobre su robo descansan los robos todos.


—Es verdad, pero siempre ha habido pobres y ricos y así hemos encontrado el mundo y así lo dejaremos.


—Tú dices eso, tú, que eres joven y que en tu semblante resplandece una inteligencia natural. Óyeme: ¿no es verdad que tú estudias el modo de que las plantas puedan crecer más y hacer más variables los colores de las flores?


—Sí señora.


—Pues si a las plantas se les aplica la gran ley del progreso, ya que tú manifiestas no desconocer los adelantos en la floricultura, dime: ¿el hombre vale menos que un clavel?, ¿sólo el hombre ha de vivir sin progresar?


—Verdad es, pero vea usted. Las plantas con ser plantas, no son todas iguales; aquí tiene usted ese sembrado, del mismo plantel salió y ni una hay igual a la otra, porque, vea usted, mientras una es grande la otra es chiquitita.


—Amable joven, tú ves en las plantas la hermosa desigualdad que armoniza la vida y sin embargo dejas de ver la igualdad que existe en esas plantas: dime, ¿no es verdad que cuando tú sembraste esa semilla no ejerciste privilegio entre una y otra, sino que plantabas con toda naturalidad?


—Sí señora.


—¿No es verdad que cuando tú riegas haces que a todas ellas llegue la cantidad de agua que precisan?


—Sí señora.


—¿No es verdad que cuando el sol besa esas plantas dándoles el calor que precisa, tú no pones obstáculos a ninguna para que no disfrute del beneficio de la Naturaleza?


—No señora.


—Pues bien, si con igual cuidado las plantaste, si con igual esmero las cuidas, si por igual disfrutan de los dones de la Naturaleza, ¿dónde reside la desigualdad?, ¿en el tamaño? Esa desigualdad ya te la he dicho era armonía, ya que el que precisa de una planta pequeñita no se ve obligado a comprar una grande, porque nuestra madre Naturaleza las crea de todo tamaño; igual pasa en las personas que todas fuesen morenas, a los que les gusta las rubias se habrían de casar sin agrado, por eso la igualdad que queremos los anarquistas no es en lo físico, sino en la satisfacción de nuestras necesidades, y las plantas y los pájaros, con todo ser tan inferiores al hombre, gozan de esa igualdad porque en su organización no hay curas, ni reyes, burgueses o demás usurpadores.


—Diga usted señora, ¿ha dicho usted los anarquistas?


—Sí, soy anarquista.


—Pero usted me habla muy razonablemente y los anarquistas...


—¿Qué? Has oído que los anarquistas tiran bombas, ¿no es eso?


—Sí señora.


—Pues mira, procura saber, si es que lo ignoras, a quiénes pertenecen los almacenes de armas, quiénes son los dueños de las fábricas de dinamitas, a qué clase pertenecen los que pagan los terribles inventos de todo medio de destrucción, y entonces tú mismo, sin que nadie te lo diga, habrás descubierto quiénes son los violentos, los reales y positivos destructores. Escucha joven y procura suprimir el señorío, porque señor es sinónimo de esclavo.


Salud, tu cerebro es fértil como la tierra que cultivas; no lo descuides, cultívalo con el mismo esmero y serás hombre.




Teresa Claramunt




Título original del relato: Igualdad, publicado originalente en El Porvenir del Obrero, Mahón, 27-III-1906

Fuente: Teresa Claramunt, la virgen roja barcelonesa

Texto publicado en el blog: http://noticiasyanarquia.blogspot.com.es/

martes, 31 de marzo de 2015

VII Jornadas anarcofeministas de Extremadura

Difundimos:

¡Hola a todas!

Os mandamos el cartel y programa de las 7 jornadas anarcofeministas (No mixtas) que se celebrarán en Pasarón de la Vera el fin de semana del 17 al 19 de abril.

Si venís, contestad a este mail (7jornadasanarcofemextremadura@gmail.com) diciendo si os quedáis a dormir y las comidas que haréis (hasta el 10 de abril recogemos inscripciones!!).

Dadle difusión!! gracias!!
Salud.

P.d: Para dormir hay que llevar sábanas o saco. Las criaturas no pagan.



Cartel de las Jornadas

martes, 17 de marzo de 2015

Lucía Sánchez Saornil: Periodista y poeta anarquista, miembro de Mujeres Libres

Cronista de guerra, literata, anarcosindicalista, Lucía Sánchez dedicó su vida a transformar el papel secundario de la mujer, dentro incluso de las organizaciones obreras, gestando la primera organización anarcofeminista europea, Mujeres Libres

Lucía SánchezLucia Sánchez colaboró con la fotoperiodista húngara Kati Horna en la revista Umbral en octubre de 1937 en un interesante articulo: «La maternidad bajo el signo de la revolución». Un tema inquietante que hasta aquel momento jamás se había planteado en un contexto bélico. Un contexto de lucha antifascista en Europa acostumbrado a hablar de heroicidades o victorias militares y en el que destacan los adjetivos referidos a la masculinidad, a la valentía, el ardor guerrero, o el coraje. Pero las mujeres eran desde hacía siglos la parte secundaria de todas las guerras: madres, esposas o «el descanso del guerrero», es decir, una parte relegada a la retaguardia.

Lucía Sánchez y sus compañeras modernizaron el panorama cultural y político de su época, y rompieron el muro del silencio de las mujeres al aparecer, reclamando su espacio, en prensa, radio y demás medios de comunicación, como lo habían hecho al aparecer en las calles plantando cara a los sublevados de julio de 1936. Este espacio público, por primera vez, habla de mujeres, educación, niños, hospitales o casas de maternidad, milicianas y, como no, de un proyecto común de futuro equitativo integrado en el contexto de la revolución española, la única hasta el momento en que la clase trabajadora autogestionó la mayoría de aspectos de la vida cotidiana. Las mujeres fueron parte intrínseca y determinante de esta transformación social.

Una de las protagonistas de esta transformación fue Lucía Sánchez (1895-1970) que tenía tras de sí una brillante trayectoria militante ligada al anarcosindicalismo y rompió su particular techo de cristal, pasando de ser una empleada de la compañía telefónica madrileña a destacar como periodista en el Madrid de los años treinta. Su militancia obrera la hizo frecuentar mundos hasta aquel tiempo vetados a las mujeres: reuniones nocturnas, imprentas clandestinas, plenos de sindicatos, etc. Su juventud y su carácter decidido hicieron el resto: pronto se implicó hasta el final y poco a poco se gesta en su mente la decisión de crear una organización especifica de mujeres, ya que el atraso intelectual y ético del país se revela como un lastre del que hay que librarse si se quiere avanzar hacia la igualdad. El sindicato y la misma organización libertaria son su primer lugar de batalla. La lucha por la inclusión de la mujer en el debate sindical y laboral será una de las batallas emprendidas por las muchachas que gestan la primera organización anarcofeminista europea: Mujeres Libres.

Cronista y miliciana

Lucia Sánchez fue secretaria de redacción del CNT (1933-1934); antes había publicado en Ultra, Tableros, Plural y otras revistas madrileñas de literatura; participó en la gran huelga de Telefónica y fue duramente represaliada. Este y otros motivos la obligaron a trasladarse a Valencia (1927-1931) y fue readmitida en Telefónica en 1936. Aquel año participa con su organización, la CNT, en los combates callejeros del asalto al Cuartel de la Montaña y luego partió rauda al frente de guerra donde trabajó como periodista, lo que mejor sabía hacer: escribir la crónica de la lucha obrera. Ya en Valencia escribe en Umbral donde es jefa de redacción en 1937. De la ciudad del Turia pasó a Barcelona, reclamada por la organización, y realiza múltiples labores de educación y coordinación hasta que en mayo de 1938 se encarga de SIA (Solidaridad Internacional Antifascista), organización anarquista solidaria destinada a la ayuda a la población civil que proyectará su labor después de la evacuación de la población civil en territorio francés.

Lucia Sánchez también pasa la frontera y es internada en los campos de refugiados. En 1940 reside en París y más tarde en Montauban con su compañera de toda la vida América Barroso a la que había conocido en Valencia. Pasan clandestinamente a España gracias a las redes de evasión anarquistas y residen, sin papeles, en Madrid y Valencia. No legaliza su situación hasta 1954 y se ve obligada a desempeñar multitud de oficios precarios que la obligan a coartar su terrible creatividad que expresará a través del dibujo y de escritos que jamás verán la luz. Una vida truncada por la terrible represión franquista que planea siempre como una espada de Damocles sobre los militantes clandestinos. Lucía Sanchez murió en Valencia y solo algunos viejos militantes y buenos amigos conocían sus altas capacidades intelectuales y morales. Su vida discreta tuvo que ser rescatada años más tarde a partir, como no, de otras mujeres anarquistas, como Pepita Carpena, Suceso Portales, Antonia Fontanillas, Pilar Molina, Llum Quiñonero y algunas más.

Su labor más destacada es la que realiza dentro de Mujeres Libres, como explica muy bien la anarcofeminista Lola Iturbe en su libro pionero sobre las mujeres libertarias españolas editado en México en 1974 y que desvela por primera vez rastros y rostros de la lucha de las mujeres en el siglo XX. Mujeres Libres es una organización única en su tiempo de la que tomarán modelo otras organizaciones antifascistas y que pone en marcha multitud de escuelas de capacitación femenina, clínicas, cursillos, charlas y un largo etcétera; una labor que jamás se había emprendido en nuestro país, con uno de los índices de analfabetismo obrero, y de entre él el femenino, más altos de Europa.

Lucía Sánchez no estaba sola en esta lucha, secundan su idea la jovencísima doctora aragonesa Amparo Poch y la intelectual Mercedes Comaposada. A su alrededor se apiñan un grupo de obreras entusiastas, pero también maduras militantes de los años del plomo barcelonés en que los militantes se ven obligados a crear los grupos de defensa confederales en los cuales se implican compañeras, amigas y familiares. Todas ellas ponen en marcha una organización sin precedentes en la carca España que se abre paso ante la inquietud de la iglesia católica y del privilegio de los más cavernícolas que ven peligrar sus prerrogativas. Una organización que denuncia la doble opresión que padece la mujer. Teresa Claramunt lo había expresado a la perfección a finales del XIX: «La mujer obrera en España es la esclava del esclavo».

Ahora, una publicación se suma a las que van recuperando su trayectoria vital. Después de la antología de poemas compilada por Rosa María Martín en 1996, llega la recopilación de artículos escritos por Lucía Sánchez de la mano de Pau Martínez y Antonia Fontanillas que pacientemente los recuperó a lo largo de toda su vida y que ahora publica LaMalatesta. Una buena ocasión para profundizar en la trayectoria de una mujer libre. Pasado y presente conforman parte de la utopía cotidiana que día a día se transforma en futuro posible. ¡Va por ti, Lucía!


Dolors Marín
Periódico CNT nº 417 - Marzo 2015
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sábado, 31 de mayo de 2014

Manifiesto anarquista-feminista

Compañeras:

Debo decirles que no hemos pecado, jamás lo hemos hecho, pero sobre todo, debo decirles que el “pecado”, esa absurda palabra reproducida e impuesta a lo largo de la historia, no existe.

Lo que existió, existe, pero dejará de existir son los miles de principios éticos, morales y religiosos que han mutilado nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Existió, existe, pero dejará de existir, la esclavitud, la vergüenza falsa, el pudor absurdo, el dolor, la culpa y el arrepentimiento que hemos sentido, o dicho de una forma más clara, nos han hecho sentir los miles de hombres y mujeres creadores y pertenecientes a todos esos principios éticos, morales y religiosos, a todo ese aparataje represor, machista y sexista que se camufla cada día detrás de un falso feminismo, detrás de una falsa igualdad, detrás de una falsa libertad. Porque aunque es totalmente cierto y valioso que hemos luchado por lo que nos robaron desde que nacimos, aún se sigue viviendo en cada esquina, en cada calle, en cada pueblo, en cada ciudad, en cada revista de moda, de ropa, de maquillaje, en cada comercial, en cada iglesia, en cada escuela, en cada canción de reggaetón (y demás mierda que nos ve como objetos sexuales), en cada parámetro para el comportamiento, en cada mujer violada, ultrajada, golpeada, estigmatizada, culpada, satanizada, tildada de puta, de perra, de zorra, de cualquiera, y demás calificativos que la sociedad utiliza para referiste a una mujer libre, a una mujer que disfruta de SU cuerpo con quien quiera y como quiera, en cada parámetro para el comportamiento, en cada modelo de vida, de consumo, de éxito, en la mayoría de argumentos contra el aborto, en todo eso se siguen viendo los estereotipos, las normas morales y los valores para la conducta, la violencia, el feminicidio, la mercantilización del cuerpo, las relaciones de poder, el machismo, el sexismo y el sistema patriarcal. ¡Que sin duda, nosotrxs acabaremos!

Prenderemos fuego a todas sus doctrinas, quebraremos sus reglas, destruiremos sus libros más sagrados, gozaremos de nuestro cuerpo como nos venga en gana, dejaremos de servirle sexualmente a los demás, para empezar a complacernos a nosotras mismas, la masturbación reemplazará las tareas domésticas, -pero ésta nunca será una obligación sino un acto que nace de la libertad, la rebeldía, el amor propio y el placer-, no seguiremos su modelo de vida, no encajaremos en sus moldes, no seremos una pieza más de su maldita máquina hecha de dolor.

Destruiremos todas las cadenas, las cárceles y las imposiciones, todo eso por la sed y las ansias de justicia y libertad, por las ganas y el deseo de hacer resurgir un mundo nuevo.

¡No más esclavitud, no más vergüenza falsa y pudor absurdo, no más dolor, ni culpa, ni arrepentimiento, no más reprimir-nos!

Es ahora o nunca, compañerxs a luchar, a destruir pero sin duda, a construir. 


Fuente: Fuego Insurrecto 

lunes, 12 de mayo de 2014

Las grandes olvidadas: Mujeres Libres y el anarcofeminismo


Mujeres Libres fue movimiento emancipatorio de mujeres anarquistas que surge en 1936 en el seno del movimiento libertario español.


Algo frustrante, que de alguna manera se ha extendido en algunos ámbitos de las corrientes “revolucionarias”, es la reducción del análisis de la desigualdad y opresión de género a únicamente la cuestión de clase, y la conceptualización del feminismo como una teoría liberal y un movimiento exclusivamente burgués. Este tipo de cuestiones ha generado históricamente fracturas, invisibilización y desprestigio del feminismo como un movimiento de cambio social. Lo cual ha contribuido a que haya tenido que existir permanentemente eso que algunas feministas de diferentes ámbitos ideológicos han llamado “la doble militancia” ante la continua ausencia de implicación en cuestiones claves para la opresión de las mujeres. Obviar la dominación de género es un error flagrante y escandaloso para entender el capitalismo de nuestros días y las desigualdades estructurales que genera. Algo especialmente complejo que se ha encargado de analizar las teorías feministas y que necesita de una profundización en las interseccionalidades de las opresiones de clase, género, etnia, identidad sexual, discapacidad… Esto también ha llevado a que en diferentes movimientos sociales y corrientes políticas supuestamente “igualitarias” se haya reproducido muchas veces el androcentrismo y el machismo más clásico. Por ello me parece importante seguir visibilizando y haciendo memoria con respecto a experiencias pioneras que dieron un golpe fuerte y cuestionaron estas condiciones desde sus ámbitos más cercanos. Consciente de la multitud de colectivos de mujeres que tuvieron (y que tienen) que hacer frente a estas cuestiones en dichos espacios de activismo y militancia, aquí hago una breve mención a Mujeres Libres por ser un momento especialmente oportuno para visibilizar los aportes y las influencias de esta corriente, ahora que nos van dejando las protagonistas y que seguramente se llevan con ellas una memoria difícil de rescatar.

El legado de la primera experiencia Anarcofeminista en España

Mujeres Libres fue movimiento emancipatorio de mujeres anarquistas que surge en 1936 en el seno del movimiento libertario español. Una de las aportaciones más significativas proviene de cómo Mujeres Libres concebía al ser humano y a la sociedad (una concepción proveniente de la propia filosofía anarquista). Las concepciones de los más importantes pensadores occidentales que dominaban el conocimiento daban por supuesto que el orden social necesita de liderazgo jerárquico y, particularmente, de una autoridad política capaz de guiar a la población. También este pensamiento dominante se basaba en que la vida social, especialmente en una sociedad compleja, no podría existir sin estructuras de autoridad con un poder coercitivo para imponerlas. Frente a esto, y en líneas muy generales, el anarquismo sostiene que las jerarquías formales no sólo son dañinas sino innecesarias, existiendo modos alternativos, horizontales y más igualitarios de organizar la vida social, y sobre todo que, como indica la historiadora anarquista Martha Ackelsberg: “la naturaleza humana es una construcción social, el modo que tenemos las personas de comportarnos es más un producto de las instituciones en la que hemos crecido que el producto de una naturaleza inherente” (2001: 49). En esta línea, debemos de señalar que a partir de las dimensiones del poder, la dominación y la capacitación el anarquismo desarrolló una concepción de la naturaleza del poder y la jerarquía en la sociedad que difería notablemente tanto de los postulados marxistas como de los liberales, corroborando asimismo el interés de las teorías feministas contemporáneas por la interacción entre las jerarquías de género, “raza”, clase social, capacidad, etc. Al reconocer ese carácter multidimensional e interseccional de la subordinación, la experiencia de Mujeres Libres representa una contribución al feminismo contemporáneo que lucha por desarrollar una concepción de la subordinación y la capacitación de las mujeres que atienda a las diferencias de etnicidad, clase, sexualidad, capacidades, etc. Al situar la identidad individual dentro de la comunidad y reconocer las estructuras jerárquicas de poder como límites al desarrollo, tanto de las comunidades como de los individuos que la constituyen, Mujeres Libres intentó desarrollar estrategias de capacitación que permitieran a las mujeres y a los hombres tomar conciencia de sus propias capacidades.

La historia de Mujeres Libres es, en muchos sentidos, la historia de un intento de construir un movimiento que incorporase al menos un grupo de diferencias (traducidas en desigualdades), las que están basadas en el género. Durante este proceso, empujaron la teoría y las prácticas anarquistas a profundos cambios y a nuevas direcciones, a la vez, que aportaron importantes desafíos para la actualidad del feminismo. Mujeres Libres nació para luchar contra las diferencias de género entre mujeres y hombres dentro del propio movimiento libertario más que dentro de las distintas clases sociales entre mujeres. No obstante, las luchas que llevaron a cabo (a pesar de su corta duración por el comienzo de la Guerra Civil en 1939 y la aplastante Dictadura franquista), son una aportación muy instructiva. Subrayando especialmente que estas no se definían como “feministas” ya que el tono peyorativo hacia este concepto derivaba del feminismo que se conocía en España hasta el momento como un movimiento exclusivamente burgués, que no se ocupaba de la subordinación y de la miseria que vivían las mujeres obreras. Las mujeres que fundaron Mujeres Libres estaban firmemente comprometidas con las metas del movimiento libertario e insertas en sus organizaciones y colectivos. Sin embargo, simultáneamente, sentían que algo les faltaba a las mujeres; ser conscientes de que en las estructuras organizativas que le ofrecían las propias organizaciones libertarias no se les trataba con plena integración e igualdad por lo que, tanto para sí mismas como para el movimiento en sí, una organización dedicada a la emancipación de las mujeres era esencial en ese contexto.

La consideración de la dimensión política de la vida privada y las cuestiones sexuales, así como, la defensa de la contracepción y el control de la natalidad que propugnaban estas mujeres, pueden identificarse como anticipación de la política sexual feminista de la década de los 60/70 (y con ello, también, con la irrupción en la sociedad en general, y del ámbito científico social en particular, de la transversalidad de la perspectiva de género).

En definitiva, las actividades de Mujeres Libres para algunas de las cuestiones centrales a las que se enfrentan el movimiento feminista hoy y diferentes movimientos sociales contemporáneos como, por ejemplo, las cuestiones de la capacitación, la incorporación de la diversidad y el significado y la naturaleza de la participación política y social, tienen mucho que enseñarnos sobre la concienciación, la organización colectiva, la relación entre los individuos y las comunidades y sobre el significado de la diferencia en la sociedad actual. Esperamos que Amparo Poch, Lucía Sánchez Saornil, Mercedes Comaposada, Conchita Liaño, Sara Berenguer, Dolores Prat, Suceso Portales, entre muchas otras, no sean invisibilizadas en el sesgo de la historia del movimiento obrero y de un pionero movimiento feminista español.

Vanessa Gómez Bernal

Antropóloga

domingo, 30 de marzo de 2014

Domingo 30, a las 17:00h, charla-debate ''Evolución del derecho y la interrupción voluntaria del embarazo'', a cargo de la compañera Tari (Mujeres Libres de Extremadura).


El domingo 30 de marzo, a las 17:00h en el ateneo, tendrá lugar una charla informativa sobre el derecho al aborto, bajo el título ''Evolución del derecho y la interrupción voluntaria del embarazo'', a cargo de la compañera Tari (Mujeres Libres de Extremadura).

''Lo que se esconde detrás de gran parte del debate sobre el aborto, no es la naturaleza del feto, sino a quién corresponde controlar el cuerpo de las mujeres, que es una forma efectiva de control social patriarcal. Ninguna nueva ley del aborto, aunque sea de plazos, solucionará definitivamente esta cuestión, inserta en la naturaleza de las relaciones sociales capitalistas y patriarcales. El control de nuestro cuerpo y nuestra sexualidad es uno de los ejes de la cuestión de género, y no se resolverá hasta la construcción de una nueva sociedad igualitaria. Mientras tanto, debemos luchar por la defensa y mejora de nuestras condiciones de vida, por encima de las leyes y derechos que establezca el gobierno de turno. Los abortos tienen que realizarse gratuitamente a través del sistema público de salud, en un ambiente acogedor para la mujer y con una atención psicológica y afectiva, tanto anterior como posterior, según nuestras necesidades, y no las de la ley. Lxs que sufrimos y disfrutamos a diario la sanidad pública sabemos lo lejos que está de ser ideal. Debemos desarrollar y fomentar un mayor autoconocimiento de nuestra salud para un mayor control de nuestras vidas, y ejercer la presión necesaria, tanto a nivel colectivo como individual y local, para conseguir que las mujeres tengamos el futuro en nuestras manos.
Aborto y maternidad, en ningún momento aborto o maternidad.
Castración química para lxs antiabortistas…
….así no tendremos que ver más repelentes manifestantes con el jersey en los hombros''. Extracto del texto ''Aborto y Maternidad''. 

sábado, 8 de marzo de 2014

Por la liberación de la mujer, más allá del 8 de Marzo. Un poco de Historia.


Las referencias sobre el origen de la celebración del 8 de marzo que se basan en el incendio de la fábrica en Nueva York o en la manifestación de las trabajadoras son falsas debido a la manipulación de querer silenciar el verdadero origen de esta festividad.

En relación al incendio, basta con mirar el calendario para hacer tambalear esta teoría. El 8 de marzo de 1908 era domingo, un día un tanto extraño para declararse en huelga y perjudicar al empresario. Sí que hubo un incendio en la fábrica la “Triangle Shirtwaist Company” donde murieron muchas mujeres, la mayoría chicas inmigrantes entre los 17 y 24 años, pero no fue el 8 de marzo de 1908 sino el 25 de marzo de 1911, dos días antes a la primera celebración del Día Internacional de la Mujer.

En cuanto a la manifestación, aunque ésta tuvo lugar, no fue ni el 8 de marzo de 1857, ni el 8 de marzo de 1908 como se suele referenciar. Fue el 27 de septiembre de 1909 cuando las/os empleadas/os del textil hicieron una huelga de trece semanas (hasta el 15 de febrero de 1910) en demanda de mejoras laborales. Este acontecimiento tampoco es el origen de la celebración del 8 de marzo.

Las historiadoras Liliane Kandel y François Picq afirman que el mito que sitúa la manifestación en el año 1857 fue creado en 1955 para eliminar el carácter comunista que más tarde adquiriría el Día Internacional de la Mujer.

La decisión de convertir esta celebración en una festividad internacional corrió a cargo de Clara Zetkin (1857-1933), líder del movimiento alemán de mujeres socialistas. Pero la propuesta presentada por Clara Zetkin en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague los días 26 y 27 de agosto de 1910, para organizar la celebración de un Día Internacional de la Mujer no era del todo original. Tenía un antecedente en el que inspirarse: el Women’s Day que las socialistas estadounidenses llevaban celebrando desde 1908, cuya finalidad era la reivindicación del derecho al voto para las mujeres.

La primera celebración del Día Internacional de la Mujer se produjo el 19 de marzo de 1911, y fue seguida en Austria, Alemania, Dinamarca y Suecia. En los primeros años, el Día Internacional de la Mujer se festejaba en fechas diferentes según los países. Pero en 1914, a propuesta de las alemanas, el Día Internacional de la Mujer se conmemoró por primera vez el 8 de marzo en Alemania, Suecia y Rusia. La única autora que se aventura a dar una explicación sobre la elección de esta fecha es Renée Côté, quien sólo apunta como posibilidad el hecho de que el mes de marzo estaba cargado de contenido revolucionario, pero sin dar ningún argumento sólido sobre por qué ese día en particular y no otro.



Una lucha para todo el año

Sentimos que un sólo día de reivindicación por la lucha feminista se queda corto. La lucha por la liberación de la mujer no puede reducirse a un día de manifestaciones, o a lo sumo una semana de actividades lúdico-culturales que promueven algunos ayuntamientos para guardar las apariencias.

Además, a algunas de nosotras nos molesta la aparente unión que se genera ese día de manifestación; ya que salen a la calle desde feministas de partidos políticos hasta feministas que luchan por la liberación de la mujer, pero a un nivel global, viendo esta lucha como una forma más de combatir al sistema de dominación actual. Sabemos que hay colectivos y personas que trabajan este tema durante todo el año, pero también creemos que este tema debe tratarse de forma transversal en nuestro día a día.

La sociedad machista en la que vivimos se denomina patriarcado, que en palabras de un escrito feminista explica que es “una forma de organización política, económica, religiosa y social basada en la idea de autoridad y liderazgo del varón, en la que se da el predominio de los hombres sobre las mujeres. El patriarcado ha surgido de una toma de poder histórico por parte de los hombres, quienes se apropiaron de la sexualidad y reproducción de las mujeres y de su producto, los hijos e hijas, creando al mismo tiempo un orden simbólico a través de los mitos y la religión que lo perpetuarían como única estructura posible”. Es imprescindible entender lo que supone este sistema patriarcal, para poder situar y contextualizar la lucha feminista, tanto la actual como la pasada.

El objetivo del feminismo es acabar con este sistema de opresión. Pensamos que en nuestra lucha contra la opresión ejercida por el patriarcado no caben reformas legales, sino cambios sociales. La opresión siempre ha sido combatida por quienes la sufren, por eso es tan importante vincular la lucha feminista con otras luchas en contra de la dominación. Para ello queremos distinguir el feminismo de Estado (del que hablamos en el número anterior de esta publicación), que pretende pequeñas reformas legales sin profundizar en los orígenes de la dominación, del feminismo que podríamos denominar radical, que pretende la liberación de la mujer en un contexto más amplio, incluyendo las diferentes formas de opresión sufridas (pobreza, racismo, homofobia, etc.) y posicionarnos a favor de éste último.