Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de abril de 2018

Octavilla para el Primero de Mayo.




El anarquismo ha sido, en toda época y lugar, difamado y sanguinariamente perseguido por quienes detentan el poder o aspiran a él.

Con la historia del Primero de Mayo sucede lo mismo. Los medios de comunicación, partidos políticos y sindicatos estatistas pretenden vaciar de contenido y manipular la historia obviando el verdadero origen y significado de esta fecha para convertirla en la ''fiesta del trabajo''.

El sentido del 1º de Mayo viene de la conmemoración de la revuelta de Haymarket en Chicago en pos de las ocho horas de trabajo, siendo un verdadero éxito las jornadas de huelga concentrando a miles de obreros/as.

Para frenar el auge de las protestas e iniciar una sangrienta criminalización, el Estado orquestó un montaje policial y la clase dominante usó este incidente como pretexto para desatar su planeada ofensiva con ayuda de la prensa. Comenzó así una caza de brujas contra los sectores más revolucionarios, principalmente contra anarquistas. Se clausuraron los periódicos y locales obreros, y los mítines fueron prohibidos en todo el país.

Ocho obreros anarquistas fueron detenidos: George Engel, Samuel Fielden, Adolf Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, Albert Parsons, Oscar Neebe y August Spies, condenando a muerte en la horca a cinco (uno de ellos se suicidó) y a reclusión a otros tres. Nunca se pudo demostrar que fueron ellos quienes lanzaron la bomba, convirtiéndose en mártires de la lucha obrera. 

 
Por todo esto, reivindicamos el Primero de Mayo como una jornada de lucha revolucionaria y de clase, no folclórica y subvencionada.
Contra el Parlamentarismo y los comités de empresa, por la autoorganización entre iguales y la acción directa. Contra el Estado y el Capital, por la Revolución social.

¡Viva la Anarquía!

''Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme''. Albert Parsons.


                                                                                                            
            

martes, 27 de febrero de 2018

Feminismo y Anarquismo

Desde siempre la conflictividad humana tiene mucho que ver con el derecho natural en contraposición con los derechos artificiales.Si los colectivos humanos establecen sus reglas de manera libre y responsable, la humanidad, debe desestimar por inoperante, cualquier norma o ley establecida fuera de cualquier colectividad creada por iniciativa propia.

Las luchas de poder, únicamente se basan en las diferencias humanas construidas como estructuras piramidales, en donde establecida una cúpula, se genera una estratificación encadenada de seres que someten y seres sometidos.

En la base de cualquier estructura piramidal se encuentra el egoísmo humano que pretende obtener privilegios y mejores condiciones de vida a costa de otr@s que se los pueden facilitar.Abuso, opresión, represión y sobre todo construcción de un inconsciente que acepta este planteamiento, es la causa más remota del caos humano en la actualidad y a lo largo de la historia.Si todas las energías humanas se hubiesen encaminado a la búsqueda de la felicidad, resultaría obvio que estaríamos viviendo una realidad muy diferente.

Tal vez, lo que todavía no hemos logrado comprender es que la igualdad es una cosa y la diversidad otra, y por ello, las identificamos para generar confusión.

Nada en la naturaleza es idéntico pero evidentemente, sí es diverso y dentro de esa naturaleza estamos los seres vivos y los seres pensantes y por lo tanto, sometid@s a las mismas leyes naturales, nos guste o no.

El afán humano de la originalidad y la diferencia, convierte una dinámica de avance en una dinámica de lucha.

La búsqueda de la identidad se ha identificado con la demostración de que de alguna manera, soy un ser extraordinario, diferente, por encima del resto de la especie.

Verdaderamente, visto así, es de la mayor simpleza y supone un enorme desconocimiento de nuestra realidad natural, pero en el campo de la fantasía puede comprenderse como un buen mecanismo de defensa frente a nuestra mediocridad; porque mediocridad es diferente de diversidad y cuando no se reconoce la diversidad se cae en la falacia de la compensación de la mediocridad por el poder para demostrarnos a nosotr@s mism@s nuestra individualidad, nuestra identidad y sobre todo nuestra “inmortalidad”. Por ello, nuestra civilización es más un campo de batalla que una pacífica y agradable convivencia.

Como ejemplo de lo dicho, vamos a coger como punto de referencia el colectivo femenino como un elemento fundamental de las ansias de poder original y el deseo insatisfecho de ser por encima de las demás.

Parece que es esta la primera división en la escalada del poder, la más antigua y por ello la fundamental para comprender a los colectivos dominantes y dominados.

Esa primera diversidad humana, por razón de sexo, al no ser ni comprendida ni aceptada configura y establece la más elemental forma de estructura piramidal en la cual se van a asentar todas las de más.

Si tenemos en cuenta, que la fuerza bruta, era en el principio un valor importante porque se confrontaba con la fuerza animal, podemos comprender que el colectivo masculino quisiese destacar este elemento diferenciador como una cualidad de superioridad, cuando en realidad suponía una similitud con la especie irracional, pero que en aquellos momentos suponía una buena defensa para la supervivencia, porque el punto de referencia no era la humanidad racional y pensante, sino la irracional de fuerza elemental.

Si lo más difícil de combatir era precisamente esta fuerza, la confrontación de los hombres con ella, les debió hacer creer que, por ello, eran superiores a la otra parte del colectivo humano que perpetuaba la especie y recolectaba frutos para la subsistencia cotidiana.

Tal vez, esa no implicación en la confrontación de fuerzas, hizo que las mujeres tuviesen miedo de ella, al tiempo que la rechazaban y detestaban al tiempo que las protegía.

Era la dicotomía entre el mundo animal y el mundo racional; la misma que se ha venido manifestando a lo largo de los tiempos ya que la capacidad de raciociocinio seguía un proceso mucho más lento que el primariamente físico que se engrandecía con el ejercicio diario para defenderse de los peligros inmediatos.

Los otros, innumerables peligros que generaba la naturaleza no eran básicamente considerados como retos, porque sus características naturales diferían de las similitudes entre seres vivos de mayor inteligencia, y por ello, las otras causas naturales fueron consideradas telúricas y generaron los dioses y las religiones para poder explicarlas.

En nuestra realidad actual, seguimos recibiendo esta herencia que se ha constituido como fundamental dentro de la experiencia humana y que, nos guste o no, ha generado las bases de las estructuras de poder, ya que esta dicotomía colectivo masculino-colectivo femenino, no está resuelta.

Para la gente anarquista esto resulta más evidente que para otras formas de pensamiento, pero, no obstante, la base de equilibrio que debe generar una sociedad no piramidal no se ejercita con la debida claridad, por ello existimos las anarcofeministas.

Cuando el colectivo masculino vea claro, que la fuerza bruta no es imperativa de superioridad sino de infrahumanidad, posiblemente nos encontremos en el punto de salida.

Hoy por hoy, esa elemental obviedad no parece estar tan clara, porque sigue manteniéndose con excesiva fuerza y, pensamos que supone una torpeza en el proceso de evolución de la humanidad.

Sí razón y no fuerza generan la base de nuestra racionalidad, la diversidad sería aceptada como un hecho indiscutible y por lo tanto, discutir sobre igualdad humana, no tendría sentido.

Pero, lamentablemente lo tiene, y por eso las mujeres anarquistas debemos insistir con más fuerza sobre la necesidad de que el colectivo masculino anarquista, desestime la fuerza como elemento de poder y genere racionalidad como forma de progreso y evolución.

Es indudable que las concepciones más simples a veces resultan las más difíciles de comprender porque, posiblemente, subyace con excesiva fuerza ese deseo ancestral de originalidad y superioridad que compensa la aceptación de nuestra igualdad como especie humana pensante y evolucionable.

Si el individualismo cede y se incrementa el colectivismo, es evidente que esos deseos de identidad y originalidad se compensarían en la consecución de un objetivo común de libertad y felicidad, por que, tal vez todo nos quede poco claro, pero lo que sí es del todo clarividente es el sentimiento de infelicidad que nos asola, por lo que cualquier alternativa que nos evite soledad y dolor, siempre será mejor que lo que tenemos.


Josefa Martín Luengo
Mujeres por la anarquía - Escuela Libre Paideia


Más artículos del colectivo 'Mujeres por la Anarquía en: http://www.paideiaescuelalibre.org/tag/Mujeres%20para%20la%20Anarqu%C3%ADa

lunes, 1 de febrero de 2016

Jornada de repoblación ''Retomando el Equilibrio''

El pasado sábado día 20 de enero varias personas solidarias nos reunimos para hacer una repoblación simbólica de árboles en el terreno comunal conocido como La Laguna, en Piornal, enmarcado dentro de un acto de denuncia al chantaje electoral al que se vio involucrado un miembro de nuestro Ateneo, y que el cual explica en el siguiente comunicado:

Como todas las personas aquí presente, ya sabéis que el pasado 24 de mayo fui obligado a asistir como 2º vocal de la mesa A en las elecciones locales y autonómicas. Como describí en el comunicado que saque manifestado las razones por las cuales decidí presentarme a esta farsa eran varias.
Cuando finalizó la jornada (con sus vencedorxs y sus vencidxs), yo al igual que mis compañeras de mesa recibí un sobre por medio de un trabajador del ayuntamiento , el mio contenía la cantidad de 62,61€, tras repetirle varias veces que yo no quería ese dinero, él le dejó encima de la mesa y se marchó, es cuando comprendí que tenía un marrón encima, porque sabía la procedencia de esa cuantía, esa calderilla sale de nuestras costillas y del sudor de nuestra frente al igual que sus malditos lujos.

Podía haber empleado ese dinero en comprar material para mi humilde proyecto, pero como decía en el anterior comunicado haciendo referencia a una cita de Flores Magón "Soy anarquista, y no podría, sin remordimiento y vergüenza, recibir el dinero arrebatado al pueblo por el gobierno". Por ello es por lo que hoy nos reunimos aquí en La Laguna de Piornal, quería que ese dinero fuera para quien anteriormente se le había robado, ¡para el Pueblo!
Pensé que una buena opción seria gastarlo en árboles que dieran fruto porque así podría repartir esa cantidad entre todas las personas que pasen a visitarlos cuando el fruto ya este maduro. ¿Por qué plantarlos aquí? porque esto es una acción con dos funciones la primera devolver lo sustraído al pueblo con lo que pretendían comprar el resquicio que me queda de dignidad, y la segunda retomar la tierra que en su día nos fue robada por los caciques falangistas y sus siervos.

Hoy con esta acción queremos que quede claro que la Tierra no se vende, la Tierra se defiende desde su esencia, no desde patíbulos ni desde despachos.
Para terminar acordarme de todxs lxs compañerxs que a día de hoy sufren la carga de la ley por no querer participar en este sistema asesino y agradecer a todas las personas implicadas hoy en esta acción. Espero que sea la primera de tantas otras y que poco a poco vayamos recuperando nuestra tierra y nuestra dignidad.


Fotos del acto:

 

lunes, 13 de abril de 2015

Breve relato por la igualdad - Teresa Claramunt


¡Igualdad! ¿Cuándo serás tú la única reina que rija los destinos del hombre? Así iba yo pensando una tarde en que con paso lento me dirigía a las afueras de la ciudad, para hacer acopio de oxígeno, una de las pocas cosas que sin dinero y con sólo andar medio kilómetro podía procurarme.


Aquella exclamación salíame del fondo del corazón al fijarme en la irritante desigualdad que por doquier nos azota como un látigo en manos de Mayans o un cabo Botas, pero la clase obrera tiene la epidermis de grueso cuero y no le hacen mella esas terribles bofetadas con que el hijo del holgazán bate los andrajos del productor.


Así pensando llegué a las primeras huertas de los alrededores de la ciudad, apoyéme en la verja, signo del acaparamiento, y púseme a contemplar aquel sembrado en que se notaba la mano de un inteligente trabajador con cerebro de artista. Al otro lado del huerto había un campesino colocando unos palillos a unas plantas para que éstas se mantuviesen altas, al erguirse pude ver un semblante simpático, un joven rebosando vida. Al notar él mi presencia preguntóme:


¿quiere usted algo de aquí, vendemos hortalizas y flores?


—No, joven no lo necesito en este momento, si estoy aquí es porque me enamora ver esta huerta y jardín, a la vez que tan hermosamente cultivado, ¿tú solo cultivas ese terreno?


—Sí señora, mi esposa vende en la Rambla de las Flores, y yo vendo al por mayor las hortalizas.


—¿Eres el dueño de esta tierra?


—No señora, si yo fuera el dueño...


—Pues debías serlo, tú haces de ese campo un vergel, sin ti no produciría nada esa tierra, y por tanto no tendría valor alguno, tuya es pues.


—Sí, pero no la compré.


—¡Comprar! ¿Y quién puede vender la tierra?


—Tú puedes vender ese fruto que da esa tierra, porque tú la sembraste y cultivaste, pero ¿quién creó la tierra?, ¿quién puede decir este campo es mi obra? El hombre cuando vino al mundo encontró la tierra hecha, el primero que se la apropió para sí y no la cultivó con sus manos fue el primer ladrón, sobre su robo descansan los robos todos.


—Es verdad, pero siempre ha habido pobres y ricos y así hemos encontrado el mundo y así lo dejaremos.


—Tú dices eso, tú, que eres joven y que en tu semblante resplandece una inteligencia natural. Óyeme: ¿no es verdad que tú estudias el modo de que las plantas puedan crecer más y hacer más variables los colores de las flores?


—Sí señora.


—Pues si a las plantas se les aplica la gran ley del progreso, ya que tú manifiestas no desconocer los adelantos en la floricultura, dime: ¿el hombre vale menos que un clavel?, ¿sólo el hombre ha de vivir sin progresar?


—Verdad es, pero vea usted. Las plantas con ser plantas, no son todas iguales; aquí tiene usted ese sembrado, del mismo plantel salió y ni una hay igual a la otra, porque, vea usted, mientras una es grande la otra es chiquitita.


—Amable joven, tú ves en las plantas la hermosa desigualdad que armoniza la vida y sin embargo dejas de ver la igualdad que existe en esas plantas: dime, ¿no es verdad que cuando tú sembraste esa semilla no ejerciste privilegio entre una y otra, sino que plantabas con toda naturalidad?


—Sí señora.


—¿No es verdad que cuando tú riegas haces que a todas ellas llegue la cantidad de agua que precisan?


—Sí señora.


—¿No es verdad que cuando el sol besa esas plantas dándoles el calor que precisa, tú no pones obstáculos a ninguna para que no disfrute del beneficio de la Naturaleza?


—No señora.


—Pues bien, si con igual cuidado las plantaste, si con igual esmero las cuidas, si por igual disfrutan de los dones de la Naturaleza, ¿dónde reside la desigualdad?, ¿en el tamaño? Esa desigualdad ya te la he dicho era armonía, ya que el que precisa de una planta pequeñita no se ve obligado a comprar una grande, porque nuestra madre Naturaleza las crea de todo tamaño; igual pasa en las personas que todas fuesen morenas, a los que les gusta las rubias se habrían de casar sin agrado, por eso la igualdad que queremos los anarquistas no es en lo físico, sino en la satisfacción de nuestras necesidades, y las plantas y los pájaros, con todo ser tan inferiores al hombre, gozan de esa igualdad porque en su organización no hay curas, ni reyes, burgueses o demás usurpadores.


—Diga usted señora, ¿ha dicho usted los anarquistas?


—Sí, soy anarquista.


—Pero usted me habla muy razonablemente y los anarquistas...


—¿Qué? Has oído que los anarquistas tiran bombas, ¿no es eso?


—Sí señora.


—Pues mira, procura saber, si es que lo ignoras, a quiénes pertenecen los almacenes de armas, quiénes son los dueños de las fábricas de dinamitas, a qué clase pertenecen los que pagan los terribles inventos de todo medio de destrucción, y entonces tú mismo, sin que nadie te lo diga, habrás descubierto quiénes son los violentos, los reales y positivos destructores. Escucha joven y procura suprimir el señorío, porque señor es sinónimo de esclavo.


Salud, tu cerebro es fértil como la tierra que cultivas; no lo descuides, cultívalo con el mismo esmero y serás hombre.




Teresa Claramunt




Título original del relato: Igualdad, publicado originalente en El Porvenir del Obrero, Mahón, 27-III-1906

Fuente: Teresa Claramunt, la virgen roja barcelonesa

Texto publicado en el blog: http://noticiasyanarquia.blogspot.com.es/

miércoles, 8 de abril de 2015

¿Eres anarquista? (¡La respuesta puede ser una sorpresa!)

Lo más probable es que ya hayas escuchado algo sobre quiénes son los anarquistas y sobre aquello en lo que supuestamente creen. Lo más probable es que todo lo que escuchaste decir sobre ellos sea falso. Mucha gente parece que piensa que los anarquistas son adeptos a la violencia, al caos y a la destrucción, que se oponen a todas las formas de orden y de organización, que son nihilistas fanáticos que quieren acabar con todo. Nada más lejos de la realidad. Los anarquistas son las personas que piensan simplemente que los seres humanos pueden comportarse de una forma razonable sin tener que ser obligados a ello. En realidad, es una noción muy simple. Pero es la noción que los ricos y poderosos siempre consideraron más peligrosa.

En su expresión más simple, las creencias anarquistas giran en torno a dos premisas. La primera es que los seres humanos son, en circunstancias normales, tan razonables y decentes como les permitan ser y, por lo tanto, pueden autoorganizar sus comunidades sin necesidad de que les indiquen cómo. La segunda es que el poder corrompe. Antes de nada, el anarquismo es una cuestión de tener coraje para tomar los principios simples de la decencia común por los cuales nos guiamos y seguirlos hasta sus conclusiones lógicas. Por muy insólito que parezca, en muchos aspectos importantes, ya eres anarquista (sólo que no te das cuenta).

Tal vez te ayude si analizamos algunos ejemplos del día a día:

- Si hay una fila para coger un autobús casi lleno, ¿vas a esperar tu turno y contener las ganas de colarte, incluso si no hay ningún policía?

Si respondiste «sí», ¡entonces estás habituado a actuar como un anarquista! El principio anarquista fundamental es «autoorganización»: el asumir que los seres humanos no necesitan que se les amenace con sanciones para que alcancen un grado de comprensión entre ellos, o para que traten a los demás con dignidad y respeto.

Todas las personas creen que son capaces de comportarse de manera razonable. Si piensas que la ley y la policía son necesarias, es sólo porque no crees que otras personas lo sean. Pero si te paras a pensar, ¿no tendrán ellas derecho a pensar exactamente lo mismo en relación a ti? Los anarquistas argumentan que casi todo el comportamiento antisocial que nos hace pensar que es necesaria la existencia de fuerzas armadas, de policía, de prisiones y de gobiernos para controlar nuestras vidas es, de hecho, causado por las desigualdades sistemáticas y la injusticia que esas fuerzas armadas, policía, prisiones y gobiernos crean. Es todo un círculo vicioso. Si las personas están acostumbradas a ser tratadas como si sus opiniones no importasen, es probable que se vuelvan agresivas y cínicas, incluso violentas (lo cual, por supuesto, hace que sea fácil para los que están en el poder decir que sus opiniones no cuentan). En cuanto se dan cuenta de que su opinión es tan importante como la de cualquier otra persona, tienden a volverse muchísimo más abiertas. Para abreviar una larga historia: los anarquistas creen que, en gran medida, es el propio poder y sus consecuencias lo que vuelve a las personas estúpidas e irresponsables.

- ¿Eres miembro de un club deportivo o equipo de deporte, o de cualquier otra organización voluntaria donde las decisiones no sean impuestas por un jefe, sino tomadas en base al consenso general?

Si respondiste «sí», ¡entonces perteneces a una organización que trabaja de acuerdo con los principios anarquistas! Otro principio básico es la asociación voluntaria. Es sólo una cuestión de aplicar los principios democráticos a la vida diaria. La única diferencia es que los anarquistas creen que debería ser posible la existencia de una sociedad en la que cada cosa fuese organizada según esos principios, todos los grupos basados en el consentimiento libre de sus miembros y, por lo tanto, todo ese estilo de organización de arriba abajo (militar como los ejércitos, o las burocracias o las grandes corporaciones, basadas en cadenas de comandos) ya no serían necesarias. Tal vez no crea que eso llegue a ser posible jamás. Tal vez sí. Pero cada vez que llegas a un acuerdo por consenso, en vez de por una amenaza, cada vez que haces un pacto voluntario con otra persona, llegas a un reconocimiento recíproco o alcanzas un compromiso teniendo en la debida consideración la situación o las necesidades particulares del otro, estás siendo un anarquista, incluso aunque no tengas conciencia de ello.

El anarquismo es sólo el modo en que las personas actúan cuando tienen libertad para hacerlo de acuerdo con su elección y cuando negocian con otros que son también libres – y por lo tanto, conscientes de la responsabilidad ante los demás que eso implica. Esto conduce a otro punto crucial: mientras las personas pueden ser razonables y tener consideración si están relacionándose con iguales, la naturaleza humana es tal que parece imposible que lo hagan cuando se les da poder sobre los otros. Dale poder a alguien y abusará de él de una forma u otra.

- ¿Piensas que la mayoría de los políticos son unos cerdos egocéntricos, egoístas, a los que no les importa realmente el interés público? ¿Piensas que vivimos en un sistema económico que es estúpido e injusto?

Si respondiste «sí», entonces apoyas la crítica anarquista de la sociedad contemporánea (por lo menos en sus aspectos más generales). Los anarquistas piensan que el poder corrompe y que los que pasan la vida entera en busca del poder son las últimas personas a las que debería dárselo. Los anarquistas piensan que nuestro sistema económico actual tiene más probabilidades de premiar a las personas por comportamientos egoístas o sin escrúpulos que a las que son seres humanos decentes, preocupados por los demás. La mayoría de las personas tienen esos sentimientos. La única diferencia es que la mayoría de las personas cree que no hay nada que hacer en relación con eso o que (y es esto en lo que los fieles servidores del poder suelen insistir) puede llegar a hacerse algo que acabe cambiando las cosas para peor. Pero... ¿y si no fuese cierto? ¿Habrá realmente alguna razón válida para creer esto? Cuando se pueden probar, la mayoría de las previsiones sobre lo que sucedería sin estados o capitalismo acaban por demostrar que no están fundamentadas.

Durante miles de años las personas vivieron sin gobiernos. En muchos lugares del mundo hay pueblos que viven fuera del control de los gobiernos, incluso hoy en día. No se dedican a matarse unos a otros. Sólo viven sus vidas, como cualquier otra persona haría. Claro que en una sociedad compleja, urbana, tecnológica... hay una necesidad mucho mayor de organización. Sin embargo, la tecnología puede hacer también que esos problemas sean más fáciles de resolver. De hecho, ni siquiera empezamos a pensar cómo serían nuestras vidas si la tecnología fuese puesta realmente al servicio de las necesidades de los humanos. ¿Cuántas horas necesitaríamos trabajar para mantener una sociedad funcional (es decir, si nos viésemos libres de las ocupaciones inútiles o destructivas como el telemarketing, los abogados, los carceleros, los analistas financieros, los expertos en relaciones humanas, los burócratas y los políticos), si enfocásemos el trabajo de nuestras mejores cabezas científicas de los sistemas de armamento espaciales o del mercado de acciones hacia la mecanización de las tareas más desagradables o más peligrosas como la minería de carbón o la limpieza del baño y si distribuyésemos el trabajo que sobrase entre todas las personas? ¿Cuatro horas al día? ¿Tres? ¿Dos? Nadie lo sabe porque nadie se hace ni siquiera ese tipo de pregunta. Los anarquistas piensan que estas son exactamente el tipo de preguntas que deberíamos empezar a hacernos.


- ¿Crees realmente en las cosas que les dices a tus hijos (o que tus padres te contaron)?

«No importa quién empezó». «Dos males no hacen un bien». «Limpia lo que ensuciaste». «Haz las cosas pensando en los demás». «No seas mezquino con las personas que te parece diferentes». Tal vez deberíamos decidir si estamos mintiendo a nuestros hijos cuando les hablamos del bien y del mal, o si estamos tomando realmente en serio nuestras propias sentencias. Porque si llevas estos principios morales a sus conclusiones lógicas, llegarás al anarquismo.

Toma el principio de que dos males sumados no producen un bien. Si tomases eso realmente en serio, bastaría para echar por tierra casi totalmente la base de todo el sistema bélico y de justicia criminal. Lo mismo pasa con el reparto: les decimos siempre a los niños que tiene que aprender a compartir, a tener en cuenta las necesidades de unos y de otros, a ayudarse mutuamente; después, cuando estamos en el mundo real asumimos que cada uno es naturalmente egoísta y competitivo. Un anarquista asegurará siempre que, de hecho, lo que les decimos a nuestros hijos es cierto. Mucho de lo que se consiguió en la historia de la humanidad, cada descubrimiento o hecho que mejoró la vida de las personas, fue gracias a la cooperación y la ayuda mutua. Incluso ahora, la mayor parte de nosotros gastamos más con nuestra familia y con nuestros amigos que con nosotros mismos. Aunque, sin ninguna duda, siempre va a haber personas competitivas en este mundo, no es una razón para que la sociedad se base en el fomento de ese comportamiento y mucho menos para hacer que las personas compitan para alcanzar las necesidades básicas de la vida. Una sociedad que sólo fomenta la competición, sólo defiende los intereses de los que están en el poder, que quieren que vivamos con temor hacia los demás. Por eso los anarquistas proponen una sociedad basada no sólo en la asociación libre sino también en la ayuda mutua.

La verdad es que la mayor parte de los niños crece creyendo en una moral anarquista y gradualmente tienen que darse cuenta de que el mundo adulto no funciona así. He ahí por qué tantas personas son rebeldes, alienadas e incluso suicidas mientras son adolescentes, y acaban por resignarse y amargarse cuando se convierten en adultos. La única recompensa es, frecuentemente, tener capacidad para educar a sus propios hijos y desear que el mundo sea justo para ellos. ¿Pero por qué no comenzamos por construir un mundo que sea realmente basado en los principios de la justicia? ¿No sería ese el mejor regalo que podríamos dar a nuestros hijos?

- ¿Crees que el ser humano es fundamentalmente corrupto y malo o que algunos tipos de personas (mujeres, personas de raza negra, gente común que no es ni rica ni tiene estudios) son especímenes inferiores, destinados a ser gobernados por alguien mejor que ellos?

Si tu respuesta es «sí», bueno, entonces parece que no eres anarquista al fin y al cabo. Pero si respondiste «no», entonces es posible que estés de acuerdo con el 90% de los principios anarquistas y, esperamos, estés viviendo tu vida de acuerdo con ellos. Siempre que tratas a otro ser humano con consideración y respeto estás siendo anarquista. Cada vez que resuelves tus divergencias con otros a través de un compromiso razonable y escuchas lo que cada uno tiene que decir en vez de dejar que alguien decida en nombre de los restantes, estás siendo anarquista. Cada vez que tienes oportunidad de forzar a alguien a hacer algo pero, en vez de eso, decides apelar a tu sentido de la razón y la justicia, estás siendo anarquista. Lo mismo pasa cuando compartes algo con un amigo, o decides quién va a lavar los platos, u otra cosa con un sentido de equidad.
Claro, podrás objetar que todo va bien mientras se trata de pequeños grupos de personas que se relacionan mutuamente, pero para administrar una ciudad o un país, es un asunto totalmente diferente. Y, evidentemente, esto tiene su razón de ser. Incluso si se descentraliza la sociedad y se pone el mayor poder posible en manos de las pequeñas comunidades habrá (a pesar de todo), un gran número de cosas que necesiten ser coordinadas, desde administrar las vías de ferrocarril hasta decidir sobre qué aspectos debe centrarse la investigación en medicina. Pero sólo porque algo sea complicado no quiere decir que no haya manera de hacerlo. Simplemente quiere decir que será complicado. De hecho, los anarquistas tienen muchas ideas sobre cómo una sociedad saludable y democrática debería autogobernarse. Para explicarlas es necesario ir mucho más allá de este pequeño texto introductorio. De todas formas, no hay ningún anarquista que pretenda tener en sus manos el modelo perfecto. La verdad es que no conseguimos imaginar la mitad de los problemas que surgirán cuando intentemos crear una sociedad democrática. Incluso así, creemos que la capacidad de los humanos está a la altura de resolverlos mientras la humanidad se conserve dentro del espíritu de nuestros principios básicos (que son, al fin y al cabo, sólo los principios de decencia humana fundamental).

Nola Anarchy

martes, 17 de marzo de 2015

Lucía Sánchez Saornil: Periodista y poeta anarquista, miembro de Mujeres Libres

Cronista de guerra, literata, anarcosindicalista, Lucía Sánchez dedicó su vida a transformar el papel secundario de la mujer, dentro incluso de las organizaciones obreras, gestando la primera organización anarcofeminista europea, Mujeres Libres

Lucía SánchezLucia Sánchez colaboró con la fotoperiodista húngara Kati Horna en la revista Umbral en octubre de 1937 en un interesante articulo: «La maternidad bajo el signo de la revolución». Un tema inquietante que hasta aquel momento jamás se había planteado en un contexto bélico. Un contexto de lucha antifascista en Europa acostumbrado a hablar de heroicidades o victorias militares y en el que destacan los adjetivos referidos a la masculinidad, a la valentía, el ardor guerrero, o el coraje. Pero las mujeres eran desde hacía siglos la parte secundaria de todas las guerras: madres, esposas o «el descanso del guerrero», es decir, una parte relegada a la retaguardia.

Lucía Sánchez y sus compañeras modernizaron el panorama cultural y político de su época, y rompieron el muro del silencio de las mujeres al aparecer, reclamando su espacio, en prensa, radio y demás medios de comunicación, como lo habían hecho al aparecer en las calles plantando cara a los sublevados de julio de 1936. Este espacio público, por primera vez, habla de mujeres, educación, niños, hospitales o casas de maternidad, milicianas y, como no, de un proyecto común de futuro equitativo integrado en el contexto de la revolución española, la única hasta el momento en que la clase trabajadora autogestionó la mayoría de aspectos de la vida cotidiana. Las mujeres fueron parte intrínseca y determinante de esta transformación social.

Una de las protagonistas de esta transformación fue Lucía Sánchez (1895-1970) que tenía tras de sí una brillante trayectoria militante ligada al anarcosindicalismo y rompió su particular techo de cristal, pasando de ser una empleada de la compañía telefónica madrileña a destacar como periodista en el Madrid de los años treinta. Su militancia obrera la hizo frecuentar mundos hasta aquel tiempo vetados a las mujeres: reuniones nocturnas, imprentas clandestinas, plenos de sindicatos, etc. Su juventud y su carácter decidido hicieron el resto: pronto se implicó hasta el final y poco a poco se gesta en su mente la decisión de crear una organización especifica de mujeres, ya que el atraso intelectual y ético del país se revela como un lastre del que hay que librarse si se quiere avanzar hacia la igualdad. El sindicato y la misma organización libertaria son su primer lugar de batalla. La lucha por la inclusión de la mujer en el debate sindical y laboral será una de las batallas emprendidas por las muchachas que gestan la primera organización anarcofeminista europea: Mujeres Libres.

Cronista y miliciana

Lucia Sánchez fue secretaria de redacción del CNT (1933-1934); antes había publicado en Ultra, Tableros, Plural y otras revistas madrileñas de literatura; participó en la gran huelga de Telefónica y fue duramente represaliada. Este y otros motivos la obligaron a trasladarse a Valencia (1927-1931) y fue readmitida en Telefónica en 1936. Aquel año participa con su organización, la CNT, en los combates callejeros del asalto al Cuartel de la Montaña y luego partió rauda al frente de guerra donde trabajó como periodista, lo que mejor sabía hacer: escribir la crónica de la lucha obrera. Ya en Valencia escribe en Umbral donde es jefa de redacción en 1937. De la ciudad del Turia pasó a Barcelona, reclamada por la organización, y realiza múltiples labores de educación y coordinación hasta que en mayo de 1938 se encarga de SIA (Solidaridad Internacional Antifascista), organización anarquista solidaria destinada a la ayuda a la población civil que proyectará su labor después de la evacuación de la población civil en territorio francés.

Lucia Sánchez también pasa la frontera y es internada en los campos de refugiados. En 1940 reside en París y más tarde en Montauban con su compañera de toda la vida América Barroso a la que había conocido en Valencia. Pasan clandestinamente a España gracias a las redes de evasión anarquistas y residen, sin papeles, en Madrid y Valencia. No legaliza su situación hasta 1954 y se ve obligada a desempeñar multitud de oficios precarios que la obligan a coartar su terrible creatividad que expresará a través del dibujo y de escritos que jamás verán la luz. Una vida truncada por la terrible represión franquista que planea siempre como una espada de Damocles sobre los militantes clandestinos. Lucía Sanchez murió en Valencia y solo algunos viejos militantes y buenos amigos conocían sus altas capacidades intelectuales y morales. Su vida discreta tuvo que ser rescatada años más tarde a partir, como no, de otras mujeres anarquistas, como Pepita Carpena, Suceso Portales, Antonia Fontanillas, Pilar Molina, Llum Quiñonero y algunas más.

Su labor más destacada es la que realiza dentro de Mujeres Libres, como explica muy bien la anarcofeminista Lola Iturbe en su libro pionero sobre las mujeres libertarias españolas editado en México en 1974 y que desvela por primera vez rastros y rostros de la lucha de las mujeres en el siglo XX. Mujeres Libres es una organización única en su tiempo de la que tomarán modelo otras organizaciones antifascistas y que pone en marcha multitud de escuelas de capacitación femenina, clínicas, cursillos, charlas y un largo etcétera; una labor que jamás se había emprendido en nuestro país, con uno de los índices de analfabetismo obrero, y de entre él el femenino, más altos de Europa.

Lucía Sánchez no estaba sola en esta lucha, secundan su idea la jovencísima doctora aragonesa Amparo Poch y la intelectual Mercedes Comaposada. A su alrededor se apiñan un grupo de obreras entusiastas, pero también maduras militantes de los años del plomo barcelonés en que los militantes se ven obligados a crear los grupos de defensa confederales en los cuales se implican compañeras, amigas y familiares. Todas ellas ponen en marcha una organización sin precedentes en la carca España que se abre paso ante la inquietud de la iglesia católica y del privilegio de los más cavernícolas que ven peligrar sus prerrogativas. Una organización que denuncia la doble opresión que padece la mujer. Teresa Claramunt lo había expresado a la perfección a finales del XIX: «La mujer obrera en España es la esclava del esclavo».

Ahora, una publicación se suma a las que van recuperando su trayectoria vital. Después de la antología de poemas compilada por Rosa María Martín en 1996, llega la recopilación de artículos escritos por Lucía Sánchez de la mano de Pau Martínez y Antonia Fontanillas que pacientemente los recuperó a lo largo de toda su vida y que ahora publica LaMalatesta. Una buena ocasión para profundizar en la trayectoria de una mujer libre. Pasado y presente conforman parte de la utopía cotidiana que día a día se transforma en futuro posible. ¡Va por ti, Lucía!


Dolors Marín
Periódico CNT nº 417 - Marzo 2015
http://www.cnt.es/periodico/peri%C3%B3dico-cnt-n%C2%BA-417-marzo-2015

jueves, 5 de febrero de 2015

Stop al expolio de los Bienes Comunales

Desde mediados del siglo pasado se ha programado una despoblación de nuestros pueblos. Se han retirado los servicios educativos, las consultas
médicas, los transportes se han visto encarecidos o suprimidos. Una nueva agresión en forma de ley se cierne sobre la vida rural y su sostenibilidad medioambiental en el Estado español.

El anteproyecto de ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, propuesto por el Gobierno Central pretende expoliar los bienes comunales de los pueblos españoles.

El malestar que ha ocasionado en los núcleos rurales viendo amenazados sus patrimonios y sus territorios ha generado una protesta en contra que consigue frenar la devastadora “Nueva Desamortización” de los bienes comunales que han cumplido un papel social, medioambiental y económico para los pueblos.

Este documental ofrece una apuesta por las alternativas de gestión de recursos naturales de una forma humana, ética y gestionada por los vecinos. Por último hace una llamada a la defensa de aquel patrimonio que pertenece a los pueblos.

Sitios de interés:

Recogida de Firmas para la Campaña Stop Expolio: https://www.change.org/p/stop-al-expolio-de-los-bienes-comunales-son-nuestros

Perfil de Facebook de Campaña: www.facebook.com/StopExpolio

Twitter: @stopexpolio

Sitio Web: www.stopexpolio.com


 Documental 


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Comunicado en solidaridad con lxs anarquistas detenidxs el 16D

En el día de ayer, 16 de noviembre, se llevó a cabo una surrealista operación policial represiva contra el Movimiento Libertario, otra más.

En dicha operación se han registrado Ateneos Libertarios, Okupas y casas de compañeros/as, siendo detenidas 10 personas en Catalunya y 1 en Madrid.

La Operación Pandora, como ha sido denominada,  estaba ordenada por la Audiencia Nacional y se ha llevado a cabo para desmantelar un supuesta ''organización terrorista anarquista''. Curiosamente el comunicado policial no daba detalles de qué atentados o acciones estaban persiguiendo. Nadie sabe nada.

Lo único que les han intervenido han sido ordenadores, móviles, libros y libretas (materiales que todas y todos tenemos en casa).

Para nosotras y nosotros no es nada nuevo lo de las escalas represivas. El anarquismo ha sido, en toda época y lugar, difamado y sanguinariamente perseguido por quienes detentan el poder o aspiran a él. 


Cuando las cosas van mal y la gente se empieza a cuestionar un sistema criminal e inhumano, desde las cloacas del Estado tiran del «han sido lxs anarquistas» y de los montajes para crear miedo y confusión entre lxs oprimidxs. Pero mucha gente ya está despertando y sabe que no son l@s anarquistas l@s que desahucian o roban. No son l@s anarquistas l@s que te explotan continuamente en un trabajo denigrante para ganar una miseria. Tampoco son l@s que te tiran a la calle cuando ya no te pueden extraer más plusvalía en sus sucias fábricas y vas a caer enferma/o en un Hospital de los que ellos están privatizando. No, no son l@s anarquistas l@s que te arrastran a la miseria, a buscar comida en la basura o al suicidio. Son ell@s. 


Sabemos que el sistema se consolida creando miedo e inseguridad entre las clases populares. Quien tiene conciencia de su situación sabe lo que es el anarquismo y a quiénes defiende. La masa alienada se creerá las mentiras que suelta la prensa y la televisión.


El anarquismo es apoyo mutuo, solidaridad, autogestión, igualdad... El terrorismo es el suyo, el de Estado. 


Por ello pedimos la inmediata libertad para las compañeras y compañeros detenidos y el cese de la persecución hacia el movimiento libertario.

¡Libertad anarquistas presas/os! 

#YoTambiénSoyAnarquista




      Ateneo Libertario Kamocho Libre

martes, 11 de noviembre de 2014

127 aniversario de la ejecución de los Mártires de Chicago

Al mediodía del 11 de noviembre de 1887 George Engel, Albert Parsons, August Spies, y Adolph Fischer (todos ellos anarquistas y sindicalistas) fueron conducidos por sus carceleros a la horca, acusados falsamente de los hechos de la Revuelta de Haymarket. Emprendieron el camino hacia la horca entonando La Marsellesa Anarquista en aquel día que después sería conocido como el «viernes negro».

Las últimas palabras de Engel fueron "Viva la anarquía", gritadas en su idioma materno, el alemán. Spies gritó: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora''.

En honor a ellos se celebra el Primero de Mayo.

127 años después seguimos reivindicando su memoria y lucha en contra de las tergiversaciones que han recibido por parte del Poder o por sus aspirantes.

¡Viva la Anarquía!



Artículos relacionados: 

- Los Mártires de Chicago. Historia del primero de mayo. 

- Octavilla para el Primero de Mayo editada por el Ateneo.

lunes, 13 de octubre de 2014

105 años de la ejecución del pedagógo racionalista Francesc Ferrer i Guàrdia

El 13 de octubre 1909 era fusilado en los fosos del castillo de Montjuïc Francesc Ferrer i Guardia, pedagogo anarquista y fundador de la Escuela Moderna. Acusado falsamente de ser el instigador de los sucesos de la Semana Trágica.


Sobre su ejecución, el filósofo y escritor francés Albert Camus escribió: 
“Francisco Ferrer pensó que nadie es voluntariamente malo y que todo el mal integrado en el mundo humano procede de la ignorancia. Es por ello mismo que los ignorantes le asesinaron y la ignorancia se perpetúa aún hoy día a través de nuevas e incansables inquisiciones. No obstante frente a éstas, algunas víctimas -entre ellas Ferrer- vivirán eternamente.”


La anarquista y destacada militante de la CNT Federica Montseny también expresó:
 ''Sus últimas palabras ante el pelotón de ejecución, en los fosos de la fortaleza siniestra, donde ya tantos mártires habían muerto y tantos más morirían después, fueron: “…¡Soy inocente! ¡Viva la Escuela Moderna!”.

Inocente era del delito que se le imputaba, haber sido cabeza de motín en los sucesos de la llamada Semana Trágica de Barcelona. Pero sí culpable de haber intentado dar luz y cultura al pueblo, de haber luchado para facilitarle las armas del conocimiento y de la conciencia, las que más temen los tiranos y los verdugos.''

105 años después seguimos reivindicando su obra en pos de una educación racionalista e integral en un mundo libre. 
Documental «Viva la Escuela Moderna»

Algunos enlaces de interés: 

 - Francisco Ferrer Guardia y la Escuela Racionalista

 - La importancia de Francisco Ferrer i Guardia y la Escuela Moderna para el movimiento estudiantil

 -  Escuela Moderna de Ferrer i Guàrdia: Concepciones sociales y políticas

 - [Libro en PDF] La Escuela Moderna - Francisco Ferrer i Guardia

sábado, 12 de julio de 2014

Bicentenario de Bakunin (1814-2014)

El periódico de la CNT conmemora el bicentenario del nacimiento de Bakunin con un especial en el nº 413 correspondiente al mes de julio del 2014.


«Con motivo del bicentenario del nacimiento de Mijaíl Bakunin, sale a la luz este suplemento gratuito de 8 páginas a todo color, en el que se hace un repaso a las líneas maestras del pensamiento y acción de una de las figuras fundamentales del movimiento anarquista. Ya disponible en nuestros locales, ¡no te quedes sin él!

Sumario: - Bakunin: el anarquismo y la revolución (Julián Vadillo). - Marx, Bakunin y la Primera Internacional (José Luis Gutiérrez Molina). - Bakunin en España: los aliancistas y la difusión ideológica que no fue (Carlos José Márquez-Álvarez) - Tierra y libertad: las ideas colectivistas de Bakunin (Aleix Romero). - Bakunin y la pedagogía anticipada (Ana Sigüenza). - Bakunin: nacionalismo, Estado y religión (Julio Reyero). - El patriotismo (extracto del propio Bakunin)».

Link para descargar gratuitamente en PDF: http://www.cnt.es/sites/default/files/Bakunin%20web.pdf

Si lo quieres en papel, puedes adquirir el periódico en el local de la CNT más cercano. 

sábado, 7 de junio de 2014

Ni monarquía ni república, autogestión

Justo después de las elecciones europeas, donde se abstienen más de la mitad de los electores y pierden fuerza los partidos que han gobernado, aparece el rey y
abdica, intentando que dejemos a un lado el descrédito de los políticos, sus corrupciones y su servilismo al dinero. Pretendiendo, además, que nos olvidemos del paro y de los desahucios, y que toda nuestra preocupación pase a ser quién está a la cabeza del Estado.

Los que ostentan el poder, como siempre, nos quieren limitar las opciones a dos, que vienen a ser las dos caras de la misma moneda, pueden cambiar de apariencia según les convenga en cada momento, ya sea en forma de dictadura, de democracia republicana o monárquica. Todo les vale con tal de perpetuarse.

Aprovechando la coyuntura, la izquierda se agarra a la república como una salvación, pensando encontrar ahí un nido de votos, puesto que, como el modelo marxista está totalmente desprestigiado y ya no les sirve para conseguirlo, lo tienen que esconder en sus intervenciones y discursos. De esta forma, pretenden conseguir que no nos cuestionemos el Estado, el sistema de delegación, el capitalismo, la propiedad de los medios de producción, la explotación...

Para los izquierdistas la república está idealizada, ya que durante el periodo de la segunda república (1931-1939) se consiguieron muchos avances sociales. Pero, si vas más allá de la historia académica y de las mentiras interesadas de los políticos y profundizas un poco en la historia del movimiento obrero, utilizando el sentido común, te darás cuenta de que todo lo que se consiguió en aquel periodo fue gracias a la fuerte organización de los trabajadores. De hecho, las huelgas y la conflictividad laboral siguieron en aumento durante este periodo, incluso hubo varias huelgas revolucionarias, como las insurreciones del 33 y la Revolución de Octubre del 34 de Asturias.

Por lo tanto, por mucho rechazo que nos produzca la monarquía, consideramos inútil apoyar a los políticos para hacer un simple cambio de sillón, poniendo en el poder a quien sin lugar a dudas no va a dudar en reprimirnos para perpetuarse en el mando. En nuestra acción y finalidad está no sólo eliminar la monarquía sino también cualquier otra forma de poder.

Pedir un referéndum, además de una maniobra de distracción para que creamos que decidimos algo, sólo sirve para afianzar aún más la democracia burguesa, para que pensemos que el único medio para la gestión de nuestros problemas es la trampa del voto. Decimos trampa porque el poder sólo convoca un referéndum cuando tiene la seguridad de ganarlo, y además, porque salga lo que salga, el poder siempre ganará.

Cuando confiamos en el sistema de representación política, nos alejamos de nuestra capacidad para autogestionar nuestros intereses, ya que no será mediante la delegación como conseguiremos librarnos de este sistema de imposiciones y desigualdades en el que los beneficios económicos son más importantes que nuestras vidas. Cada día son más las personas que empezamos a estar hartas de ser manipuladas, y ya va siendo el momento de organizarnos y apoyarnos mutuamente. Con nuestra acción y gestión directa de nuestras decisiones podemos empezar a crear un mundo nuevo.

Lo único que podemos perder son las cadenas, todo lo demás lo tenemos que ganar.

CNT León

sábado, 31 de mayo de 2014

Manifiesto anarquista-feminista

Compañeras:

Debo decirles que no hemos pecado, jamás lo hemos hecho, pero sobre todo, debo decirles que el “pecado”, esa absurda palabra reproducida e impuesta a lo largo de la historia, no existe.

Lo que existió, existe, pero dejará de existir son los miles de principios éticos, morales y religiosos que han mutilado nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Existió, existe, pero dejará de existir, la esclavitud, la vergüenza falsa, el pudor absurdo, el dolor, la culpa y el arrepentimiento que hemos sentido, o dicho de una forma más clara, nos han hecho sentir los miles de hombres y mujeres creadores y pertenecientes a todos esos principios éticos, morales y religiosos, a todo ese aparataje represor, machista y sexista que se camufla cada día detrás de un falso feminismo, detrás de una falsa igualdad, detrás de una falsa libertad. Porque aunque es totalmente cierto y valioso que hemos luchado por lo que nos robaron desde que nacimos, aún se sigue viviendo en cada esquina, en cada calle, en cada pueblo, en cada ciudad, en cada revista de moda, de ropa, de maquillaje, en cada comercial, en cada iglesia, en cada escuela, en cada canción de reggaetón (y demás mierda que nos ve como objetos sexuales), en cada parámetro para el comportamiento, en cada mujer violada, ultrajada, golpeada, estigmatizada, culpada, satanizada, tildada de puta, de perra, de zorra, de cualquiera, y demás calificativos que la sociedad utiliza para referiste a una mujer libre, a una mujer que disfruta de SU cuerpo con quien quiera y como quiera, en cada parámetro para el comportamiento, en cada modelo de vida, de consumo, de éxito, en la mayoría de argumentos contra el aborto, en todo eso se siguen viendo los estereotipos, las normas morales y los valores para la conducta, la violencia, el feminicidio, la mercantilización del cuerpo, las relaciones de poder, el machismo, el sexismo y el sistema patriarcal. ¡Que sin duda, nosotrxs acabaremos!

Prenderemos fuego a todas sus doctrinas, quebraremos sus reglas, destruiremos sus libros más sagrados, gozaremos de nuestro cuerpo como nos venga en gana, dejaremos de servirle sexualmente a los demás, para empezar a complacernos a nosotras mismas, la masturbación reemplazará las tareas domésticas, -pero ésta nunca será una obligación sino un acto que nace de la libertad, la rebeldía, el amor propio y el placer-, no seguiremos su modelo de vida, no encajaremos en sus moldes, no seremos una pieza más de su maldita máquina hecha de dolor.

Destruiremos todas las cadenas, las cárceles y las imposiciones, todo eso por la sed y las ansias de justicia y libertad, por las ganas y el deseo de hacer resurgir un mundo nuevo.

¡No más esclavitud, no más vergüenza falsa y pudor absurdo, no más dolor, ni culpa, ni arrepentimiento, no más reprimir-nos!

Es ahora o nunca, compañerxs a luchar, a destruir pero sin duda, a construir. 


Fuente: Fuego Insurrecto 

sábado, 24 de mayo de 2014

¿Qué significa votar? Comunicado por la abstención activa

Comunicado del Ateneo Libertario de Zafra y el Ateneo Libertario Kamocho Libre ante las elecciones europeas. 


¿Qué significa votar?

                                             

Para responder a esta pregunta, primero hemos de plantearnos qué motivo puede llevar a una persona a ser partícipe de este sistema electoralista que se ha venido a llamar parlamentarismo. Principalmente y para no dar muchos rodeos, podríamos asegurar sin temor a equivocarnos que aquel o aquella que decide acudir al colegio electoral el día de los comicios para elegir a tal o cual candidato lo hace porque cree que eso va a cambiar algo. Si fuera de otro modo, sería un tanto estúpido que alguien fuese a votar. Suponemos que aquel o aquella que lo hace tiene en mente que su elección tendrá alguna repercusión positiva en su vida. 

Dicho esto, es menester señalar los orígenes del parlamentarismo tal y como lo conocemos hoy en día (democracia representativa). Podría decirse sumariamente que éste surgió en el siglo XVII en Inglaterra como resultado del conflicto entre lxs partidarixs de la monarquía absoluta y lxs burguesxs, lxs cuales habían estado acumulando progresivamente una gran cantidad de poder y capital, y cuya hegemonía terminaría de consolidarse con la Revolución Gloriosa de 1688.

Así pues, la democracia representativa se instauró como modelo predilecto por la burguesía británica para poder conservar su poder sobre el resto de la sociedad y evitar de este modo rebeliones violentas como resultado de mantener al pueblo sometido brutalmente y sin ninguna posibilidad de participar en el régimen (como anteriormente ocurría). Fue este sistema el que los demás países occidentales tomaron como modelo para implantarlo en sus respectivos territorios. De esta manera, se intentaba generar entre el pueblo una sensación de aparente democracia que permitiera a todo el mundo participar eligiendo a sus representantes.

Sabiendo esto, deberíamos tener siempre presente a quién pertenece la autoría del sistema parlamentario y con ello podremos averiguar a qué clase está destinado a servir. Por dar una pista para aquellxs que estén más perdidxs, les decimos de entrada que no pensaron precisamente en nuestro beneficio, en el pueblo, a la hora de idearlo. Solo lxs realmente ingenuxs pueden de verdad creer que lxs que ostentan el poder (tanto político como económico) han sido tan torpes como para crear un sistema que no pueden manejar y que se puede poner de un día para otro en su contra según el resultado de los comicios.

No es posible separar el poder político del económico, dado que estos mantienen una estrecha relación que se complementa y se regula. Que lxs dueñxs de las transnacionales y empresas más importantes controlan regladamente a «nuestrxs representantes» no es cosa nueva para nadie. Que podrían hundir un país o marginarlo terminalmente, tampoco. Pensar que llegar al poder basta para cambiar las cosas es una intuición bastante simplona. La clase que controla el mundo con sus métodos de coacción y explotación posee suficientes riquezas como para tener a miles de personas pendientes en todo momento de que sus planes vayan tal y como ellxs desean y que, si se sufre algún tipo de perturbación, ésta sea corregida en el menor tiempo posible. No obstante, su plano de acción solo se extiende a aquellas estructuras que por ellxs han sido creadas y, por ende, ideadas para servirles. Tal es el caso, como se dijo anteriormente, del sistema parlamentario. No cabe, entonces, posibilidad ninguna de cambio real desde los relucientes escaños que ocupan aquellxs que se atreven a insultarnos diciendo que representan nuestros intereses (bueno, tal vez así lo hagan y así lo quieran unxs pocxs, pero la cruda realidad es que estos intereses nunca van a poder ser materializados dentro del sistema parlamentario burgués por las causas a priori citadas, entre muchas otras).

Así, llegamos a la conclusión de que, el hecho de votar, lejos de suponer un acto democrático con capacidad de cambio, significa el aval a la explotación cotidiana y la legitimación del sistema que nos tiene sumidxs en la miseria, así como su prolongación. No existen alternativas de cambio real dentro del parlamentarismo. El único método eficaz que tenemos para alcanzar nuestros objetivos es la autoorganización y la acción directa, fuera de los cauces legales que se nos imponen para mantenernos en el redil. Así lo atestigua la historia del movimiento obrero, la cual está llena de multitud de conquistas sociales que si han llegado a materializarse en la legislación ha sido por la ininterrumpida lucha del pueblo que ha atemorado a lxs poderosxs que se han visto en la situación de tener que hacer algunas concesiones al resto de la sociedad para no perecer.

Es en esta tesitura en la que se enmarcan los partidos políticos, instrumentos del Estado que tienen como único fin tener controlada, domesticada y alienada a la clase obrera. Éstas organizaciones son las encargadas de hacer de intermediarias entre las altas instancias y el pueblo (como si éste necesitara a alguien que le condujera cual oveja), destruyendo y evitando así la resolución de conflictos y la toma de decisiones por parte de la sociedad misma, de manera horizontal./> Los partidos políticos suponen uno de los mayores engaños del sistema, sirviendo como apagafuegos de las luchas sociales y de los movimientos obreros y campesinos. Actúan de tal manera que deciden en los asuntos en los que el propio pueblo tendría que decidir con la total autonomía y soberanía que por derecho tiene, pues es él el verdadero involucrado. No hacen más que poner trabas a las ideas e iniciativas de carácter más radical, que suponen una prescindencia de las estructuras jerárquicas de poder a través de la revolución.

Por tanto, el Estado y el capitalismo continuarán venciendo en tanto que la gente siga creyendo y participando en su juego, un juego que, por cierto, se extiende más allá de la vida del parlamento y se encuentra en muchos ámbitos de nuestra sociedad actual, como es la empresa, por ejemplo. Es por ello que aquellxs que queremos ser consecuentes con nuestras ideas revolucionarias no votamos ni en las elecciones políticas, ni en las sindicales ni en ninguna que signifique el robo al pueblo de su legítimo derecho a decidir. Nosotrxs elegimos la organización entre iguales y la aplicación de la acción directa como método de lucha efectiva. />Por ello, invitamos a todo el mundo a asociarse de manera horizontal con sus compañerxs y allegadxs y a no delegar (eludiendo, así, su responsabilidad de un modo cobarde) su poder de decisión en desconocidxs que nada van a hacer por nosotrxs por mucho que quieran o no.

Remarcamos de esta manera que quien hace realmente el juego a la derecha son aquellos partidos «izquierdistas» que sirven de barrera y apagafuegos al movimiento obrero, no la abstención activa que tiene como único fin la liberación del yugo de la opresión histórica del Estado y el capitalismo sobre el pueblo. Nosotrxs no queremos votos, queremos compañerxs, que valen más que cualquier papel o escaño.

Por último, nos gustaría que no os olvidaráis de algo muy importante que jamás deberíamos borrar de nuestra mente: la libertad no se consigue por ninguna votación en el parlamento. La libertad se conquista.


POR LA AUTOORGANIZACIÓN
POR LA ACCIÓN DIRECTA
¡ABSTENCIÓN ACTIVA! 


viernes, 23 de mayo de 2014

¡Buenas a Tod@s!

Una compañera de Hervás, N.Z.A. decide objetar y no acudir a la mesa electoral de las elecciones Eurofeas el próxima día 25 de Mayo...

A N.Z.A Le "toca" acudir a dicha cita como primer vocal... Nuestra amiga, que
no piensa ir, presentó una alegación en la que explica su rechazo a asistir debido a "Motivos Ideológicos" el cual fue rechazado....

Desde el Ateneo Libertario de Hervás queremos manifestar que estamos totalmente de acuerdo con ella, brindarle todo nuestro apoyo y un gran abrazo....

Os dejamos el enlace a una entrevista que la han hecho y que han publicado en el Hoy.

http://www.hoy.es/extremadura/201405/22/asumire-castigo-juez-imponga-20140522213832.html

Y Aquí os copiamos el texto que ha escrito para que queden claritas sus razones...

OBEDIENCIA O CASTIGO

El lado opresivo de la Ley Electoral
Por qué me han citado a una mesa elecoral y por qué me niego a ir.
No hay conversación en el barrio que no contenga crítica política. Es más, a nadie le sorprende que sea la propia clase política quien más alce la voz. Y sí, sufrimos un sistema de gobernantes corruptos, de sonrisa recalcitrante, enfermos de poder, y además, sin compasión hacia sus congéneres... pero aun así, "hay que votarles". Mintiendo generarán nuevamente la esperanza de
que serán ellos los que cambien, o incluirán a alguien nuevo en la "lista" del partido de moda que de verdad merezca la pena, o mejor aun, un partido nuevo y revolucionario. La suerte de mesías que hemos mamado, que nos dirija para no tener que hacerlo nosotros.

De todo esto estamos cansadas de hablar y vaticinamos que no llegará, que no es casualidad la corrupción generalizada, que el poder es así, corrompe a quien lo ejerce.

Delegamos nuestra soberanía en otras personas, y asumimos ser espectadores de nuestra propia vida y la de nuestros vecinos. Demasiado tiempo frente al televisor. Nos han robado el significado de demasiadas palabras. La política nace y se hace en toda relación humana, en nuestras tierras o en nuestras calles, y esa debería ser la relevante. La que se hace desde la cercanía y la implicación, entre todos y para todos. Sin esloganes, por favor.

Es más fácil dejarse ser gobernado por un total desconocido, que luchar por una convicción propia. Es más fácil ver la televisión que seguir estudiando, más fácil "entretenerse" con cualquier fruslería que esforzarnos por crear, por reivindicar nuestra voz y nuestras capacidades. Gana el camino fácil y el camino del miedo.

Con mi decisión me expongo a un castigo de hasta un año de prisión o 24 meses de pena multa. Lo dice una ley injusta -hasta en su sistema de recuento de votos- . Lo asumo. Mi "excusa", objeción de conciencia por motivos ideológicos y morales, recogida en el art. 16 de la misma constitución quenos garantiza vivienda y trabajo... La Junta electoral la desestima.

En cambio veo que sí se contempla la posibilidad de no asistir por "motivos religiosos", y soy incapaz de comprender por qué ciertas creencias se amparan y no otras. Si es por fe, yo también la tengo, fe en la capacidad de un pueblo para decidir por sí mismo, con movimientos asamblearios y autogestionados; creencia en que soberanía es "alma" de un pueblo y no debe venderse ni entregarse. Y desde luego, ninguna fe en el Estado.

También veo que se contempla la relevancia de un acontecimiento deportivo como hecho extraordinario para eximir a un hincha de un equipo de fútbol de su llamamiento a formar parte de una mesa electoral -portada del periódico “El Mundo” del 21 de mayo-. Me da profunda vergüenza que se estime un acto deportivo antes que una cuestión ética.

Si interesara tener paisanos conscientes, pensantes e independientes, se nos enseñaría desde bien pequeños a ser partícipes y capaces de tomar decisiones sobre aquello que afecta a nuestra vida. Se premiaría la crítica trabajada. Bienvenidas las voces discordantes que ayudan a tumbar antiguas hipótesis y crear nuevos puntos de vista. Pero no. Desde luego esa no es la educación que vivimos. Aprendemos bien a acatar y a no intentar llamar la atención más que por méritos académicos. Y demayores nos cambian pupitres por papeletas, ahí nuestra raya, hasta ahí nuetra voluntad, a no ser que quieras ser uno de ellos y ser entonces tú quien marca las pautas. Lo llaman carrera política.

No interesa la desobediencia, el Pueblo lo sabe, y al Estado no le falta ocasión para recordarlousando su “legítima violencia”.

En ciertos países están obligados a votar bajo pena de multa, nosotros aun no, podemos no ir, en el fondo no les afecta e incluso a algunos les beneficia. Aunque la mayoría absoluta no votase, nadapasaría.

Yo no voto, no me veo capaz de legitimar este modelo político, mi conciencia no me lo permite. No suscribiré el “si no votas no puedes quejarte”. Mi convicción es meridianamente opuesta, si votas, si decides que sea otro el que hable por ti, aceptando el “mal menor” es, a mi parecer, cuando la queja posterior se queda vacía. La abstención es una crítica en sí misma, la abstención activa, lo deseable.

A este sistema -aun con cada vez más detractores- no le faltan acólitos. No debería existir problema en encontrar suficientes voluntarios para formar sus mesas electorales.

No seré yo la única que haga primar sus principios este 25 de mayo. Ya los hubo antes y los habrá después. El objetivo no es “librarme” de un tedioso día cotejando la identidad de mis vecinos, yo ese día trabajaré igualmente, mi intención es ser borrada del censo electoral y que sólo forme parte de él quien quiera respaldar este estilo de política. Así como se consiguió constituir un ejército no obligatorio.

El castigo, sobredimensionado, como siempre que se intenta mantener a la gente mansa, abusando del uso del miedo que el poder puede inducir.

N.Z.A.

martes, 13 de mayo de 2014

Sobre purismo y anarcómetros


No es cuestión de purismo, sino de coherencia entre fines y medios. 

Es ya habitual encontrarnos con adjetivos como ''purista'' o ''sectario/a'' siempre que se critican algunas posturas que toman ciertos colectivos ''libertarios'' u organizaciones denominadas ''anarcosindicalistas'' sin que nadie se haya parado a reflexionar sobre dichos argumentos.

 
Hay una gran diferencia entre las acusaciones de unes y otres, pues ''purista'' se utiliza de forma despectiva y peyorativa, ya que el anarquismo carece de biblia y gracias a ello cada corriente ha sido superada o mejorada por la que la ha sucedido. Mientras que ''reformista'', guste o no, es una postura política que renuncia a los principios más elementales de una ideología.

Las palabras comodín purista o sectario/a son los típicos argumentos de ciertas corrientes posibilistas y/o reformistas para intentar justificar sus contradicciones, acusado a los sectores fieles a sus principios, tácticas y finalidades de inmovilistas y que no quieren salir del ghetto apartándose de toda realidad. Quedando desmontado y demostrado que para participar en los movimientos sociales o laborales no hace falta renunciar a las propuestas más básicas de una ideología ni tampoco camuflar o rebajar el discurso, pues esto haría vaciar de contenido el mensaje, crear confusión y uniformarlo con otras tendencias contrarias, lo que posibilitaría que dichas tendencias fortalezcan sus discursos y tomen las riendas capitalizando las protestas.

Nuestro discurso debe llegar íntegro y con todos sus matices, no adulterado o suavizado, lo que generalmente sólo le hará incomprensible. Como tampoco hay que renunciar a los principios, porque cuando se renuncia a ellos, se acaba renunciando al anarquismo bajo el todo vale.

No es un asunto explícito de terminología, sino de práctica. Hablar de coherencia con los principios no significa que hagamos del anarquismo un dogma. Como he dicho más arriba: el anarquismo carece de libro sagrado.

Negarse a participar y criticar a las organizaciones que, aun autoproclamándose libertarias o anarcosindicalistas, participan en las instituciones que impone el Estado para tener controlada, desmovilizada y adiestrada a la clase trabajadora (quien paga manda) no es purismo, es coherencia.

Autoorganizarse y aplicar la acción directa, lejos de comités o parlamentos y sin delegar en liberados/as o políticos/as  no es purismo, es coherencia. 

Si renunciamos al electoralismo y al parlamentarismo político, ¿por qué al renunciar al modelo sindical estatista, que consiste en trasladarlo a la empresa, se nos acusa de sectarios/as y puristas?*

¿Cómo es posible que dos modelos sindicales tan opuestos como son el oficialista y el anarcosindicalista puedan complementarse en organizaciones que dicen ser de síntesis y prácticas en base al anarquismo? ¿No es esto una renuncia a la acción directa, horizontalidad y autogestión, es decir, al anarcosindicalismo mismo?**

Por lo tanto, no es cuestión de anarcómetros y sectarismos, simplemente es anarquismo.


''Alejarse –aun en circunstancias excepcionales y por breve tiempo– de la línea de conducta que nos han trazado nuestros principios, significa cometer un error y una peligrosa imprudencia. Persistir en este error implica cometer una culpa cuyas consecuencias conducen, paulatinamente, al abandono definitivo de los mismos''. Sébastien Faure - La pendiente fatal.


''Para alcanzar sus fines, la organización anarquista debe estar en armonía, en su constitución y forma de operar, con los principios del anarquismo''. Errico Malatesta - Un plan de organización anarquista.


''Tus fines deben determinar los medios. Medios y fines son en realidad la misma cosa: no puedes separarlos. Son los medios los que configuran tus fines. Los medios son las semillas que brotan luego como flores y se transforman en frutos. El fruto será siempre la naturaleza de la semilla que plantaste. Recogerás lo que siembres''. Alexander Berkman – El ABC del Comunismo Libertario.


*¿Qué son las elecciones sindicales? http://archivo.cnt.es/Documentos/panf_elecc_sind.htm