En primer lugar decir que existen varios tipos de cartuchos dependiendo de
la impresora de la que dispongamos. Las más típicas son las de marca
Canon,
HP y
Lexmark, por lo que nos centraremos
únicamente en éstas.
Para introducir la tinta normalmente es necesario
retirar la
pegatina que lleva el cartucho e
introducir la jeringa hasta
el fondo ya que debemos atravesar una esponja interna que contiene. A
la hora de depositar la tinta debemos hacerlo de forma lenta y continua para no
crear burbujas.
Cannon
Tinta Negra: Introducir mediante la jeringa
20cc
de tinta.
Tinta de Color: Introducir con la jeringa
4cc
en el orificio de cada color.
LexMark
Tinta Negra: No quitar la cubierta superior. Introducir
como máximo
28 ml de tinta. La esponja interna irá absorbiendo
la cantidad necesaria de tinta. Tras esta operación no se deben volver a sellar
los agujeros de rellenado.
Tinta de Color: Retirar la cubierta superior ya que los
orificios se encuentran debajo. Tras la introducción del líquido sellar los
agujeros con cinta adhesiva fuertemente.
HP
En esta impresora es muy importante que la
tinta utilizada sea
original ya que si nos confundimos en la densidad el cartucho dejará
de funcionar.
Tinta Negra: Recargar con
5 ml de tinta.
Tinta de Color: Recargar cada orificio con
3 ml
de tinta.
Finalmente, añadir que antes de recargar vuestros cartuchos os documentéis
bien de la forma ya que los vuestros podrían no corresponder con ninguno de los
métodos expuestos anteriormente.
Finalmente, añadir que antes de recargar vuestros cartuchos os documentéis
bien de la forma ya que los vuestros podrían no corresponder con ninguno de los
métodos expuestos anteriormente.